-Bueno, una temporada más de fútbol -dijo Fran cuando el último Carrusel Deportivo echó el cierre.
-¿Y qué te ha parecido?
-Pues la verdad, he disfrutado. Para empezar, ha habido un campeón que se ha salido, un equipo de estos que dan lustre a la competición, y el Atleti no lo ha hecho mal.
-Ya que hablas de ese campeón, déjame recordarte la media docena que os llevasteis de su campo y que os echó de la copa.
-Pues sí, pero luego fuimos capaces de remontarle un partido que parecía que nos tenían ganado. Y la eliminación de la copa, en fin, han arrasado a todo el que se les puso por delante. Mira al finalista, el Bilbao. El finalista de Champions, el Manchester, en cambio creo que cayó con la cabeza alta.Y nuestra participación en Champions, bueno, fuimos eliminados pero nadie pudo ganarnos un partido.
-Y creo que además te gusta que ese campeón no sea...
-Sí, no es esa panda de zorras de la Castellana, que por cierto, también encajaron media docena, y que han hecho el más horrible y espantoso de los ridículos, como siempre. En fin, ese campeón tampoco me cae muy bien, pero mientras existan los vikingos se libran de mi ira.
-Y volveis a la Champions el año que viene...
-¡Como debe ser! Y con la Bota de oro europea.
-Y hasta el final ha habido cosas en juego.
-Como lo del Betis, que ha descendido con una carambola que era remotísima.
-Y es que siempre se disfruta con el fútbol
-Pero la próxima temporada el Atleti debería luchar ya por un título.
-Si vuelve a haber un campeón como el de este año...
Retrocedamos cuatro años. Ese infame club vecino del Atlético de Madrid había pasado una época de éxitos. Eran éxitos totalmente inmerecidos,`pero todos sabemos que este club es el perfecto ejemplo de la llamada suerte de los tontos.Se hacían llamar, por entonces, Los Galácticos. pregonaban a los cuatro vientos que todos los cracks estaban con ellos. Lo cierto, es que esos cracks, eran El Gran Mongolo, una microcefálica de la peli La Parada de los Monstruos gorda, a la que no dejaban de silbar todos los partidos, un francés, que la única imagen que ha dejado de su paso por el fútbol es un cabezazo a traiciíon a un rival en su último partido,
el prototipo metrosexual (dicen que guapo, pero pésimo futbolista y más que guapo se diría afeminado) y un portugués a quien nadie vio jamás ser decisivo en ningún partido. Y comandando todo un presidente turbio, metido en escándalos inmobiliarios, y prepotente como él solo. Un presidente que cada día, con eso que se llama "el comportaminto señorial del público del Bernabeu" se llenaba la boca con frases del tipo:
"No puedo traer figuras porque todas están ya en el (nombre censurado por ser indigno de aparecer en este blog)".
Este presidente, valiente como el solo, como demostró huyendo en cuanto se cuestionó su modelo, ahora demostró ser además un hombre de palabra: "Jamás volveré a los sitios de los que me marche", dijo. Pues bien, Fran se enteró el dia trece de que este personaje volvía al ruedo.
-Bueno -dijo para sí nuestro prota-, están atrapados en un bucle temporal. Ahora, que menuda imagen deja este individuo de él y de su club.
-Falta la guinda, tío. Si hoy el Atleti pasa a Champions, todos los fantasmas deportivos habrán quedado atrás –respondía Fran.
Nuestros dos protagonistas llevaban 12 años esperando aquel partido. La Champions League volvía al Calderón. Después de más de una década de humillaciones, de sinsabores, de aguantar chorradas de equipos ridículos y haber soportado la injuria de que el Betis de hace 5 años estuviese allí y el Atleti en casa, podía volver a haber partido de los rojiblancos los miércoles. Pero como no podía ser de otra manera, había que sufrirlo. El Atleti había hecho una pretemporada nefasta y había perdido el partido de ida en Alemania. 1-0 ante el Schalke 04. Tocaba remontar.
-Yo para esto no me fío delAtleti –decía Julián.
-Venga, tío. No es para tanto. La estadística dice que los equipos españoles suelen perder en Alemania pero pasar las eliminatorias. Además, el equipo estaba planificado para llegar bien a hoy.
Así estaban nuestro héroes discutiendo en el Pati, otro garito del barrio que a diferencia del Dos, no estaba cerrado por vacaciones, cuando empezó el partido. Empezó trabado. No se veía claro. Pero había un futbolista de otra galaxia en el equipo madrileño. Tras un disparo de Forlán despejado de mala manera por los alemanes, el Kun Agüero apareció.
El tanto fue magnífico. Tanto que Fran, siempre prudente se atrevió a sacar pecho.
-Ahora van a llorar –le dijo a Julián.
-Que se vea.
Y así fue. El Atleti empezó a comerse al Schalke. Y a la salida del segundo tiempo, tras una jugada magistral, llegó el 2-0 de Forlán que remontaba la eliminatoria.
-¡Que vamos a disfrutar, tío! –insistía Fran.
-El Atleti es aún capaz de cagarla.
Hubo momentos de agobio, algún susto de los alemanes que se la tenían que jugar. Pero este año el equipo madrileño si tenía defensa. Y de nuevo apareció el Kun. Y aunque falló su disparo, recogió muy oportunamente el rechace y dio un pase a Luis García para que éste marcase a puerta vacía.
-¡Por fin respiro! –decía Julián
-Espérate, que el Schalke va a ser hoy 4-0.
Dicho y hecho. Al final del partido, Maxi transformó un penalty. El Atlético entraría en el bombo de la Champions.-Te lo dije, iban a llorar.
-¿Cómo aún tienes fe en este equipo? –preguntaba Julián.
-Porque le quiero. Y si con todo lo que ha hecho no le he perdido el cariño... A pesar de que han estado años intentando acabar con nosotros de mala manera hemos resistido. Y además ya empieza la liga. El domingo verá el Málaga.
Aquel domingo se dirigía nuestro héroe con Doña Marta Palacios al centro de la ciudad. Querían ver una exposición, y Fran sabía que su madre era muy dada al dulce los domingos. Sin embargo, el autobús que los llevaba tardó 45 minutos en poder atravesar la plaza de la Cibeles.
-¿Sigue aquí el espectáculo de La fura dels Baus? –preguntó Doña Marta.
-No, dijo Fran. Me temo que todo esto es para el gusto de una cuadrilla de subnormales que quieren venir hoy a montarla esta noche.
Gordal se refería a la fiesta que ese club repugnante vecino de su querido Atlético de Madrid pensaba organizar para celebrar una liga que, como siempre, no había merecido una sola jornada del campeonato. De nuevo esta panda de imbéciles iba a salir a destrozar los monumentos de la capital y a dar murga. ¡Y el ayuntamiento, en vez de impedírselo había montado un mamotreto para facilitárselo!
-Esta noche se subirá aquí el Gran Mongolo a pasear su imbecilidad –dijo Fran.
-Hijo, sólo será un momento.
-Pero el día 1 de mayo los mismos que hoy van a hacer el capullo protestaban de que se subieran en La Cibeles.
-No compares. Aquí se va a subir solo un momento y aquello...
-Sí, ya veo que aquí hay dos varas de medir. La última vez le impidieron al Atleti usar Neptuno, pero esa cerda del Gran Mongolo se pone chula y ya le permiten todo a esos cerdos. ¡Está visto que para ellos esto es el coño de la Bernarda!
- Bueno, este fin de semana empieza de nuevo la liga –dijo Fran.
-Y tú estarás allí otra vez –remachó Juan.
-El anuncio de este año es muy claro. Uno no abandona.
-Torres no pensó lo mismo.
-Porque es una rata. Cuando al final de este año venga llorando, con el rabo entre piernas de no marcar un gol en Inglaterra, yo no le tendré compasión.
-Mira, todos los años igual y este ya no tenéis al que os aguantaba a flote.
-Pero está Forlán, Mister 57 goles en tres años.
Y Raúl García un buen mediocampista.
Y Simao y Reyes por las bandas.
-¿Reyes no fue el que le pitaron por el equipo de donde venía?
-Sí, pero yo pienso todo lo contrario. Si ha visto la luz hay que recibirle como a un dios.
-A ver de que sirve. Al final se desinflará el equipo. No sé si por lesiones, porque no cuaje o por que pero acabará como siempre.
-Pero de momento empieza bien, ¿no?
-Es como se acabe.
-Me da igual como acabe. De momento funciona y el primer partido es contra las putas vikingas. Hay que machacarlas. Esta vez no se irán vivas, no van a poder ponerse tan chulos como se ponen en cuanto les sacan la polla de la boca.
-Todavía duele lo del año pasado, ¿eh?
-Les pegamos un baño en los dos partidos, su portería era un frontón, y como siempre actuó ese duende verde que tienen. Y encima marcaron por ellos El Gran Mongolo y el Higuaín ese, en su único gol del año. Y encima se ponían chulos y el Capello lloriqueó como una auténtica cerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrda. Parecía una puta gritando "llámame zooooooorrrrrrrrrrrrra, zooooooooooooorrrrrrrrra".Otra vez mostrando ese "comportamiento señorial como en el Carranza, de escupir, no ir el presidente, y no querer recoger la copa de terceros. Porque encima presumen de comportamiento señorial.
-Lo que tú digas, pero siempre hacen igual.
-No, si está claro que esa panda de chulos de putas tienen buena estrella. No es ya que sigan ahí sin desaparecer y pedir perdón por el daño ue hacen al fútbol. Es que hasta ganaron la liga después de la demostración de imbecilidad y mal juego que hicieron. Tienen una flor en el culo, pero esta vez se van a acordar.
-Lo que no entiendo es por que te importa tanto eso.
-Yo mismo no lo sé, pero me importa.
-La eterna pregunta, ¿verdad?
-Sí, pero algo habrá cuando nos ha dejado el fútbol narraciones como la del gol de Maradona
Y canciones como el himno extraoficial de la seleción inglesa que aprendí en Londres. Por cierto, voy a oírlo:
Fran despertó angustiado. Había tenido una pesadilla horrible. Había soñado que el Atleti dejaba de ir a Europa en la última jornada. Pero lo más grave era que en su sueño el vecino, ese equipo lleno de chulos de putas, que parecía desaparecido, había ganado finalmente la liga a pesar de no haberlo merecido ninguna jornada. Ese equipo tan estúpido y prepotente que decía en su himno que Juega en verso (este narrador reta a quien sea a buscar frase más absurda y cursi en un canción), ese equipo del que nadie desea que pierda, sino que se disuelva, devuelva todos los títulos que ha robado y pida perdón por el daño que ha hecho al futbol, ese equipo asqueroso, cuyo nombre es indigno de figurar en este blog, había celebrado una semana antes la liga sin haberla ganado.
Había que soportar el comportamiento señorial de su afición, (consistente en apuñalar a sus rivales, despreciarlos y romper los monumentos de la capital) una vez más. Al despertar, por fin dejó de ver a esta afición noble, cuyo mayor logro fue atacar a la policía aprovechando que la ETA puso una bomba,
poniéndose chula y prepotente vomitando por las esquinas, cuando ni ellos mismos entendían por acción de que duende verde habían podido ganar esa liga. Esa afición de caballeros, mas pulcra y educada que ninguna. ¡Coño, el sueño era tan real, que le había parecido oír toda la noche las bocinas de los mongolos! Ahora estaba aliviado una vez que pudo despertar. Incluso había soñado ver de nuevo al Gran Mongolo,ese que a base de pura suerte con los rebotes dentro del área había personificado la flor en el culo de este equipo repugnante para cualquier observador objetivo, eseque escupió en la cara a una reportera y dijo que quería estar muy metido en el partido,ese que dedicaba gestos continuos de desprecio a las gradas rivales,
ese que había aportado hitos a la selección como el fallo del penalti que nos dejó fuera de la Eurocopa,
ese que se puso prepotente con la policía en La Cibeles exigiendo la presencia del Alcalde, ese, de nuevo daba señales de vida, las que no había dado en toda la competición.
Ese Gran Mongolo que antaño justificaba algún capullo diciendo que metía muchos goles, y que marcó el último en diciembre. Todo esto mientras nuestro prota intentaba en balde refugiarse en sus libros y dvds para no verlo, pero los cerdos no dejaban de gruñir por las esquinas.Y monopolizaban la tele, estaban en todas las cadenas. No había forma humana de huír de ellos. Nuestro héroe pensó en hacer como hizo el gobierno chino en el Tiananmen pero en la Cibeles. Lo único que le movía a no hacerlo era pensar en los amigos madridistas, que aunque parezca mentira, también tenía. No, esa tampoco era la solución.
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Pero al despertar todo había terminado.Sin embargo, cuando encendió la tele... ¡Todo era real! ¿Quién podía suponer tal giro? Nuestro héroe sabía que no debía importarle, pero le importaba. Sería estupidez o inconsciencia, pero no podía soportar ver al atleti fuera de Europa y a la escoria vikinga de fiesta. Entonces se preguntó: ¿por qué soy del Atleti? En aquel momento no lo veía, pero en este video está la respuesta.
La semana se hizo larga. Gordal esperaba con avidez el momento de comprar aquel póster y con ansiedad el derby. Mientras había que soportar el habitual desprecio y la repugnante chulería que siempre despedía el Real Madrid.
Especialmente por parte del periodista del diario As Tomás Roncero, que por algún motivo creía que el insulto y desprecio a la afición de cualquier equipo que no fuese el Madrid era gracioso.
Además Jorge “el Sabio” Valdano había dicho en El Larguero: “No se de donde viene eso de la soberbia. El discurso de Florentino no tiene nada que ver con la arrogancia. El discurso de los jugadores no tiene nada que ver con la arrogancia. Y yo creo que desde la dirección deportiva tampoco se ha dicho nada que tenga que ver con la arrogancia” frase que como de costumbre los vikingos se habían aprendido y repetían como loros. Repasemos:
“Hay jugadores que han nacido para jugar en el Madrid”.
(Florentino “el humilde” Pérez)
“Descarado que somos el mejor equipo de la liga”.
(Ronaldo “el sobrio”)
“Somos la atracción para los cracks”.
(Jorge “el sabio” Valdano)
“No fichamos porque todos los cracks están ya en el Madrid”.
(Otra vez Florentino)
Pero en fin, el Madrid negaba cualquier evidencia que contradijera su grandeza, y además llamaba envidiosos, victimistas, etc a todo aquel que se lo nombrase. Mención especial merecía uno de los rostros visibles del Madrid, Raúl; que los vikingos habían elegido como símbolo y que ciertamente personificaba todos los rasgos madridistas: le habían escogido como símbolo por “ser de la casa”(recordemos su pasado rojiblanco), su “fidelidad a unos colores” (remitámonos al anterior paréntesis), su “deportividad” (había marcado goles chutando a porteros lesionados), su “saber estar” ( en la última liga que ganó el equipo había gritado como una cerda “que venga el alcalde a decirme que no me puedo subir en la Cibeles” desobedeciendo, por cierto, a la policía lo cual es desacato), su “calidad futbolística” (consistente en que por auténtica suerte recogía todos los balones que rebotaban), su “humildad”(recordemos que en el Camp Nou Mandó callar a la grada) y su “aporte a la selección” (como cuando tiró un penalti provocando la eliminación de España de la Eurocopa).
Como puede verse el Real Madrid era un club repugnante para cualquier observador objetivo
Nuestro protagonista iría al partido con los tres de siempre, “Grelos” (madridista), Julián (del Atleti) y Abadía (del Dépor y por tanto neutral) mas dos que venían en ocasiones, el “Nécora” y Emiliano, muy madridistas. En el caso del “Nécora”era especialmente curioso por se aficionado del Oviedo, pero más del Madrid. Como buen asturiano si algo le salía bien era insoportable. ¡Así que imagínense si ganaba el Madrid, especialmente desde que el descenso del Atleti se verificó en Oviedo!
-¿Queréis llorar ya?-dijo el asturiano.
-Ya veremos quien llora –respondieron Julián y nuestro hombre.
Sin embargo el partido salió muy malo y el Atleti volvió a perder. Hubo que soportar de nuevo bromas crueles. Es todo un misterio, es cierto, que por un equipo uno pueda sentir alegría o pena, pero es así. Gordal se decía para sí: estoy hasta los cojones de que el Atleti se acobarde en cuanto ve enfrente al Madrid (para el era esta cobardía el motivo de que no ganasen) y se preguntaba por que tenía amigos vikingos, mientras contaba el dinero para ver cómo podría salir esa noche y comprar el póster al día siguiente. Entonces Emiliano y el “Nécora”le dijeron:
-Quieres una cerveza? Te invitamos.
Nuestro Héroe cayó en la cuenta: por eso los soportaba. Aunque parezca mentira se puede ser del Madrid y buena persona a la vez.
Pues sí, así era. Nuestro héroe no había podido reponerse todavía dela decepción que le supuso no poder conseguir ese póster cuando llegó la semana del derbi. Un momento de importancia para la "Santísima Trinidad Gordaliana". De un lado el Atlético de Madrid, equipo muy sufrido (sobre tgodo sus aficionados) y del otro la "Canalla Vikinga", también llamada el Real Madrid.
Este partido, siempre importante , había cobrado para nuestro protagonista una importancia aún mayor, pues de un tiempo a esta parte, el Atlético de Madrid había sufrido todas las humilaciones posibles para un equipo de fútbol, tanto las estrictamente deportivas como de cualquier otro tipo. Por el contrario el Madrid, atajo de asquerosos prepotentes hijos de perra, había vivido momentos dulces. Nuestro hombre había asumido para el Real Madrid respecto del Atleti un rol semejante el de "ese vecino asqueroso y vil que todos tenemos, al que todo parece irle siempre mucho mejor", pero es que los últimos años bién podían haber sido escritos por el Ultrasur más desquiciado: Todo empezó con afrentas tales como el mero hecho de que vistiesen la rojiblanca jugadores del tipo de Venturín, Pilipauskas, y medianías semejantes
¡De donde tenía que soportar tales paquetes un equipo que no hacía ni 3 años entonces había hecho un doblete que había dejado sorprendida a toda la afición española! Y eso por no hablar de dos entrenadores que había fichado Jesús Gil. El primero de ellos, Arrigo Sacchi, era conocido por todas las aficiones del mundo por ser el artífice del mejor Milán de la historia.
Sim embargo, el Atleti, como club especial que era, tenía otra visión sobre él: fué precursor de la época más negra de la historia bdel club. Y es que nadiesabe si es que llegó viejo, si no entendió al club, pero el equipo hizo una temporada nefasta, salvándose de milagro a última hora. Pero el desastre no había hecho sino comenzar: la familia Gil, obsesionada con la visión del fútbol de los italianos, poco vistosa pero normalmente eficaz, trajo al club a otro entrenador italiano, Claudio Ranieri, que había hecho una gran temporada con el Valencia
Gordal todavía recordaba que entonces ese entrenador le parecía bueno, pero no tardó Ranieri en demostrar que era un inútil que de casualidad, de pura casualidad, había tenido un buén año una vez. Con una plantilla muy mal planificada, que mezclaba a un delantero grandioso, Jimmi Floyd Hasselbaink, con insultos al fútbol como los ya citados Venturín y Pilipauskas.
Gordal nunca olvidaría una estampa de este delantero, de la cual hablaremos más adelante. Pero lo peor aún estaba por llegar: este equipo, tras realizar un inicio de liga muy irregular, cuando parecía estar tirando por fin hacia arriba sufrió la humillación extradeportiva más impensable que se podía esperar para un club de fútbol: La fiscalía anticorrupción ordenó la intervención judicial del club. Un administrador judicial de aspecto siniestro, Luis Manuel Rubí Blanc se hizo cargo del club, con resultados nefastos económicamente hablando
¿Y deportivamente? Nadie podría jamás demostrar la relación entre esta intervención y lo que ocurrió, pero lo cierto es que el equipo no volvió a ganar un partido hasta las últimas jornadas de aquella liga, consumándose un descenso, algo que no había ocurrido desde los años 30 en este club. Ese día dejó la estampa de Hasselbaink llorando sobre el césped tras haber marcado 22 inútiles goles a lo largo de la temporada, una imagen que como se dijo , Gordal no podía olvidar. El único descenso en más de sesenta años de historia se había producido bajo la administración judicial."Consumado el desastre imposible", "Ver para creer","Un grande humillado" y otros titulares semejantes adornaron la noticia del hundimiento rojiblanco. La situación anormal que vivió el club quizá njo fuese la única causa de ese descenso, pero desde luego no ayudó en nada al equipo. Y todos los que hablaban del tema (periodistas, exjugadores, etc)veían en ella el principal problema de esta temporada. Pero lo que más le jodía a Gordal era la molesta sensación de que un club que funcionaba como todos los demás había sido intervenido por razones políticas. No sería él quien defendiese a Gil, pero desde luego otros clubes sin presidentes políticos, y con los mismos chachuyos no habían sido intervenidos. Como decía el diarioAs, "nadie recompensará el sufrimiento de la afición atlética por aquella decisión, aún no suficientemente aclarada". Pero lo peor fué el ninguneo y la crueldad que hubo que soportar de los chulos de siempre durante los dos años que el equipo tuvo que visitar a diario campos como Elcdhe, Eibar, Leganés, etc. Pero más cruel aún era ver que bigardos tales como Manel, jugador del Espanyol, que el Atleti quiso fichar durante esos dos años se descolgasen diciendo "no, jugar en segunda sería un paso atrás en mi carrera" ¿De donde había que soportar tal falta de respeto de un tío que en los años normales del equipo no hubiese podido soñar ni acercarse al Manzanares? Los vikingos simpre habían sido unos chulos de putas, pero que perdiesen el respeto individuos como este, era el colmo. Y por último cunado el equipo logró el ascenso, no terminaron del todo sus males: en los tres años anteriores había terminado en la parte media de la tabla, y este llevaba trazas de repetir aquello, cuando el Atleti debería haber ido siempre a la Champions League. Además en los derbis había sido siempre derrotado desde que subió. Sorna que se incrementaba pensando que el mejor partido que nuestro protagonista recordaba del Atleti había sido el derbi del año del descenso. ¡Quien hubiese dicho viendo aquel partido que el Atleti bajaría aquel año! Por todo ello Gordal deseaba que alguien, y de ser posible el Madrid pagase (futbolísticamente, por supuesto) por todas esas vejaciones. ¡Qué dulce sería ver a Raul, que personificaba lo más detestable del Madrid lorar tirado en el suelo al acabar una temporada, como Hasselbaink!
Éstas son las aventuras de un chico cualquiera de Madrid, que sigue fascinado por ciertas cosas hasta extremos casi enfermizos. Creo que mucha gente habrá vivido situaciones similares a las que afronta nuestro protagonista, un chico soñador de grandes mujeres
Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime Y del oeste americano Y basaba su vida en tres preceptos
Esperando contenido...
piltrafillas te han conocido, Fran, desde el 7 de julio de 2007, día 0 del contador.