Categoría: Gordal y las mujeres
27 Octubre 2008
Fran observaba en el ordenador el final de la cuarta temporada dePerdidos. Como siempre, un final impactante, que conectaba con la próxima temporada. Oficialmente en 2010 acabaría la serie. De modo que quedaban dos temporadas más. Y ahora era posible verlas por el ordenador antes de que saliesen en la tele.
-Desde luego, las series Online son algo cojonudo –decía Fran a Juan-. Si no todavía seguiríamos sin saber nada sobre el humo negro de la isla, por ejemplo.
-Y sin conoce a "los seis de Oceanic".
-Y seguiríamos creyendo que la Iniciativa Dharma son los malos...

-Sí, tantas cosas que hemos descubierto.
-Pues hay más series. Esta página es una maravilla.
-No sé si he hecho bien enseñándotela.
Fran en la siguientes semanas disfrutó de episodios dePrison Break, Los 4400, Jericho, Héroes... Muchas horas de diversión. Luego se lo comentaba a Juan.
-PuesPrison Break me parece una serie con una puesta en escena claustrofóbica, claro, pero muy interesante. Y Jericho...
-¿No había sido cancelada?
-Pues sí, pero una campaña de fans ha hecho que se rueden más episodios. La verdad, esa página es una mina.
-Pero yo no estoy seguro de haber hecho bien enseñándotela. ¿Has visto cómo se llama?
-Sí, Series Yonkis.
-¿Y has que llevas semanas sin parar de hablar de ella?
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4 Junio 2007
-No, hoy no saldré, he quedado con Isabel –dijo el Grelos por el teléfono.
Desde que tanto Julián como el citado Grelos tenían novias, Fran se aburría. Juan Gordal preguntó:
-¿Por qué no pillas tú una chavala?
-Lo dices como si creciesen en los árboles, hermano.
-Como tú bien dijiste en cierta ocasión, hay más mujeres en el mundo que cualquier otra cosa, salvo insectos.
En el fondo Juan tenía razón. No podía ser tan difícil. Sin embargo parecía haber gente que tenía un don para ello. Nuestro protagonista estaba en el otro extremo. Cuando le ponían ante el bello sexo nunca sabía bien que hacer. Así se había perpetuado la tradición de no meter ni pa Cristo. Pero Juan seguía:
-¿No estás cansado de darle al mortero como un mandril?

- ¡No te metas con mis aficiones! –dijo Fran, repitiendo un chiste de Woody Allen.
-Tienes 25 años, y un historial de fracasos en tu haber como...
-¡Al menos yo lo he intentado! ¡Incluso he dado el nombre de chavalas a mis personajes y...!
-¡No te dan un Nobel por intento de descubrimiento! Cuando te pillo ante el ordenata te mola mucho webs como rubias 19, pero ¿cuándo fue la última vez que viste un coño en la realidad? ¿Cuándo naciste?
-Bueno ¿y tú? Tu eres mayor que yo y no tienes el historial de kikis lleno, precisamente.
Juan se quedó mudo. Era cierto.
-Habrá que buscarse las habichuelas –dijo Fran
-Fran, acéptalo. Para nosotros esto es como la búsqueda del Dorado.

-¡Que hostias! ¡Me gusta verlo así!¡Es un reto! ¡Ahora llamaré a Miren, y mal rayo me parta si no me la hago!
Pasado un cuarto de hora Fran volvió:
-¿Qué te ha dicho? –preguntó Juan.
-¿Cómo era lo del Dorado? –respondió Fran.
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23 Mayo 2007

-Entonces, ¿te gusta el manga? –preguntaba a nuestro héroe Miren.
-Pues sí. Es una forma de cómic diferente, que tiene un universo propio –respondió Fran.
-Pero son todos iguales.
-¿Cómo iguales?
-Todos de lucha, deportes...
-Eso no es verdad. Los hay de más temas.
-Bueno, si me das uno que me demuestre que no son todos iguales...
-¿Qué?
-Te lo recompensaré.
Tal frase puso a funcionar el cerebro de nuestro héroe. Valía la pena intentarlo. Por fin Miren le puso un requisito fácilmente realizable para él. Llegó acasa y comenzó a buscar en la estantería... Y no necesitó mucho tiempo para darse cuenta de lo que necesitaba. Ahí estaba: Adolf de Osamu Tezuka. Nadie debería considerarse lector, o ser conscienrte como decían en Star Trek si no lo había leído. Este era no un gran manga, sino que nadie habría podido leer cómic de ningún tipo (europeo, marvel, manga...) mejor. La historia de tres hombres llamados Adolf en la segunda guerra mundial. El primero, un quinceañero de las juventudes hitlerianas, hijo del embajador en Japón de Alemania, el segundo un judío alemán refugiado en el Japón... el tercer Adolf no hace falta decir quién era. Una visión de la guerra abarcando todos sus frentes de una forma ejemplar. Aventuras. Personajes magníficos. Y de fondo la comentada posibilidad de que Hitler pudiese tener ascendencia judía. Si, una magna obra. Si fuese americano se hubiese hecho película.Nuestro héroe le pasó el primer tomo a Miren. La donostiarra se lo llevó y quedó prendada.
-Fran, pásame los otros.
La vascongada los devoró, los cinco. Fran, al recoger el último, preguntó por la prometida recompensa.
-Toma, para un tercio –dijo Miren y se marchó.
Fran se quedó obviamente muy decepcionado, pero teniendo un tercio y aquella obra maestra del cómic universal le fue más llevadero.


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18 Abril 2007
-¡Quita esa puta mierda! – ordenaron, casi, a coro Fran y Juan, cuando su hermana puso la gala de Mister España.
-¡Seguro que si fuesen las misses las estaríais viendo felices! –replicó Carolina
-¡Nosajo! – dijo Juan.
- ¡Y sin embargo no tragáis la belleza masculina! ¡Los tíos sois la leche!
Esta frase le despertó a nuestro protagonista los recuerdos de cuando Miren le nombró por primera vez ese concepto. Miren le reprendió al oír los daños físicos que nuestro hombre pensaba infligir a Beckham, preguntándole qué necesitaban los tíos para reconocer la belleza masculina, ese mito. Se llenó de ira y comenzó a decirle a Carol:
-Mira, Carol. No se quién inventó esa gilipollez pero las tías os la habéis aprendido pero bien.
-¡Pero es completamente cierta!
-Míranos a Juan o a mí. Los tíos somos feos, peludos, granujientos, gordos y por nuestro aspecto físico se diría antes que somos orangutanes que los machos de vuestra especie.

-¡Tú a veces te pones muy guapo, hijo mío! –intervino Doña Marta Palacios.
-¡Yo no soy maricón!¡Yo no soy guapo!¡Los guapos deben extinguirse! ¡Si yo fuese guapo me desfiguraría!
-¡Di que sí! ¡Vuelve a la selva! –aquí Doña Marta se volvió a Don Luis Gordal.-Luis, ¿tú crees que existen hombres guapos?
-Pues no lo se, Marta.
Carolina no se rendía:
-¡Vete a ver 300! ¡Y luego niega si te atreves que existen hombre guapos!

-¡Vaya! ¡La peli filo gay según todo el mundo!
-Pero Fran, a ti te encantó esa peli –terció Juan
-La historia es buena, pero la estética es netamente gay.
-Pero la pregunta es: ¿por que odiáis a los guapos?
-¡Los guapos no existen!
Llegó el fin de semana, y Fran salió por Huertas. Quedó cautivado por una chica que se parecía mucho a Niki , de Héroes.

Fran y su panda pensaban en lo difícil que iba a resultar entrarla y hacérsela. Entonces apareció un pijo metrosexual, la dijo dos palabras y se la llevó con él. Julián dijo:
-Si una piba nos viese hacer algo semejante nos llamaría superficiales, machistas y gilipolleces por el estilo.¿Fran? ¿Me oyes, Fran?
Pero Fran estaba ausente. En su cabeza estaba sacándole la piel a tiras a ese metrosexual.
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5 Marzo 2007
-Tío, es que había unos munipas a la puerta de los chinos y era muy cantoso –se disculpaba Julián.
-¡Me estoy cabreando que no veas!
-Tranquilízate. No te pongas como aquel día en Jerez.
Abrieron las tónicas. Su sabor no disgustaba a Fran, pero no había comparación posible con el milagroso fermento de la cebada. Así pasó media hora de gran aburrimiento. Gordal rompió el silencio con una pregunta:
-¿Y qué le vas a decir cuando la veas? Porque no supongo que se le haga el chocho pepsicola con sólo verte.

-Pues yo había pensado...
En éste momento un relámpago seguido de un trueno ensordecedor cortó los pensamientos de los dos amigos. Poco después comenzó a chispear y en pocos minutos caía sobre ellos un aguacero de los que no se olvidan

-Bueno, pues ahora te garantizo que se pondrá húmeda al verte –dijo Fran con evidente irritación
-¡Pero no podemos irnos ahora! ¡Todo lo que hemos hecho habría sido inútil!
-No podemos seguir así. Nos vamos a empapar.
-¡Eres un egoísta! ¿No te compadeces del amor que expreso?
-Tú cuando estás en celo te pones de un gilipollas...
-¿Qué me dices de la Miren? Le diste su nombre a un personaje de...
-De Atrox Galaxy. Pero no es comparable a esperar bajo la lluvia.

-¡Pues si no lo haces por mí hazlo por el Ranma!
Y de nuevo Gordal se ablandó ante tal promesa. Tiritando, Julián le preguntó:
-¿Qué te parece la Macarena?
-Por lo menos no es una niña de trece años ni un dibujo animado ni ninguna de las aberraciones que te suelen gustar. Pero después de cómo nos estamos poniendo más te vale que te folle bien.
Pasó media hora bajo aquella lluvia. Gordal no podía evitar pensar que estaba haciendo la de Charlie Brown con la pelirroja.

-¿Cuánto más piensas seguir aquí? –preguntó .
-¡No aguantas nada! ¡No me extraña que no metas ni pa Cristo!
En aquel momento una chica con un casco salió del portal y arrancó una moto que había al lado. Salió a velocidad de la nave Enterprise
y cuando pasó detrás de nuestros protagonistas Julián dijo:
-¡Es ella! ¡Corre Fran!
Las botas de Fran resbalaron sobre el suelo mojado y se dio un buen golpe. Julián se fue tras la moto. Bueno, pensó Fran, me he ganado los Ranmas. Pero poco después un Julián casi lloroso apareció y dijo:
-¡Se ha ido, Fran!
-¡Yo te mato! ¡Hemos pasado las de Caín, hemos esperado horas, nos hemos empapado y todo para...!
-¡Vente al Street a tomar un tercio, yo invito!
Y Gordal con una sonrisa de oreja a oreja dijo:
-De acuerdo, vamos.
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28 Febrero 2007
¡Qué tarde, amigos, qué tarde! Fran y Juan habían ido a la Fnac el día anterior. La compra se había dado bien: Traían El Furor del Dragón, que contenía algunas de las escenas más míticas de Bruce Lee (como la del famoso puñetazo a dos de los malos que estaban detrás de él), además de la considerada mejor pelea cinematográfica de artes marciales entre Lee y Chuck Norris,

el libro de Star Wars definitivo, Fort Apache de Jhon ford, y habían visto ganar al Atleti. Fran iba a cumplir aquel día con La Santísima Trinidad Gordaliana. Oh sí, oh sí oh sí. Había bajado a los ultramarinos de al lado de su casa a comprar cervezas

y estaba a puntito de dar al play en el dvd para ver a Bruce Lee. Y entonces su móvil le aguó la fiesta:
-¿Diga?
-¡Fran, tío, tienes que venir a toda ostia!
-¿Julián? ¿Te pasa algo?
-¡Tienes que venir! –dijo Julián como si fuese la última frase de su vida.
Rápidamente Fran se vistió. Se calzó las botas e informó a Juan de que no estaría para ver las pelis. Acudió a toda la velocidad que dieron sus pies (poca, por otra parte). Llegó a casa de Julián y le preguntó qué necesitaba con tanta urgencia. Cuando Julián le informó, Gordal sintió que una oleada de furia le invadía:
-Tenemos que ir a ver a Macarena.
Macarena era una chica a la que Julián había deseado durante varios años, casi tanto como a Carmencita. Se había enterado de donde trabajaba y la semana anterior le había comentado a Fran un extraño proyecto: montar una guardia un día ante la puerta para abordarla. Gordal, sin sospechar la subnormalidad que estaba haciendo, bromeó diciendo que se apuntaba a tan insólita idea.
-Mira, Julián. Yo te mato. O sea que he dejado de ver mi material, y de beberme un tercio tranquilo en casa para ir a montar un acecho en plan psicópata delante del trabajo de una chavala que ni me va ni me viene.
-Vamos, tío. Yo lo haría por ti.
-Bien lo puedes decir porque yo jamás te he pedido algo así.
-Por favoooooooooooooor –dijo Julián con auténtica desesperación.
-¿Pero por que tengo que ir yo?
-Porque si no va a pensar que soy un obseso.
-Pues no te comportes como tal.
-Mira, prometo comprarte los dos próximos de Ranma ½ si me la hago.

Y esta oferta despertó la codicia de Gordal
-Sé que me arrepentiré, pero vamos.
-Yo te invito a un tercio.
Nuestros dos protagonistas se pusieron en marcha, y bajo el portal donde debían acechar como alimañas encontraron un banco. Bueno, se consolaba Gordal. Al menos con una cerveza será más llevadero. Julián fue a buscarlas. Pero no las trajo. Traía tónicas.
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27 Enero 2007
Nuestro hombre tardó un buen rato en asimilar lo que veía. Una mujer de las que el siempre había deseado en carne y hueso era algo que no se ve todos los días. Carolina le sacó de sus pensamientos:
-Fran esta es Ana.
-Buenas noches, pecosa.
Gordal se enrojeció y comenzó a sudar frío al darse cuenta de que instintivamente había saludado como lo hubiera echo Sawyer.

Era completamente ridículo que un chico de veintipocos años con sobrepeso evidente y gafas se equiparase al duro de una serie de televisión. Rápidamente se fue a por un tercio, remedio para todos sus males. Al tomárselo confió en que no se hubiese notado mucho su desliz, pero Carlos le quitó toda esperanza:
-Mejor imita a Hurley, chaval.

Sin embargo nuestro protagonista se armó de valor y volvió a encarar a Ana. Kate bien merecía un esfuerzo:
-¿Tu de que conoces a mi hermana?
- La conocí hace algunos años. Soy algo mayor que ella, pero...
Gordal ni siquiera atendió al final de la frase. Si era algo mayor que su hermana podía rondar los 40 años. No era recomendable para él pero sólo pensaba en una cosa en aquel momento: Kate, Kate, Kate... De pronto se le ocurrió una idea que en su opinión haría que Ana cayese rendida a sus pies:
-¿Nunca te han dicho que te pareces a Kate? Te voy a convertir en Heroína de Atrox Galaxy.

-¿Quién es Kate y qué es Atrox Galaxy?
Eso descolocó por completo a nuestro hombre. ¿Quién podía estar preparado para eso después de soltar el mayor halago que podía recibir una mujer?¿Cómo era posible que al nombrar su obra nadie reconociese a un creador de mundos? Intervino Carlos de nuevo:
-Dice que eres como la de Perdidos y quiere que seas heroína de una Space Opera.
-No entiendo lo último pero, ¿os gusta Perdidos?
-¡Claro! –dijo Gordal en el tono de quien expresa algo evidente.
-¡Qué gracioso! A mi novio también.
Aquello ya era incontestable. Imaginen las caras de Gordal y Carlos. Este último le dijo:
-Te invito a una birra, chaval.
Justo lo que nuestro héroe necesitaba en aquel momento. La aceptó de buen grado y, tras beber un sorbo, dijo:
-Estabas equivocado, esas pibas no existen.
-Bueno, pero ahora al llegar te vas a llevar una alegría.
-¿Ponen algo bueno?
-¡Claro! Vuelve Pressing Catch.
Gordal estalló en júbilo.
-¿En serio?
-Si, hoy lucha El Enterrador.

¡No podía ser! ¡Encima seguía su luchador favorito!
-¿Sabes que tiene un hermano, Kane? Lo vi en internet. También lucha.

Gordal recordaba cuando vio a aparecer al Enterrador por primera vez. Hoy volvería a verle. Y de este modo mientras Carolina caía en brazos de Carlos el aliviaba sus penas con cerveza y pensando en todas las sorpresas que descubriría en el nuevo Pressing Catch. De momento, ya iba una, Kane, el hermano del Enterrador.
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25 Enero 2007
Serían las siete de la tarde de aquel sábado. Nuestro héroe estaba viendo Kill Bill Vol.2 cuando Carolina Gordal le hizo un insólito ofrecimiento:
-¿Te vienes conmigo, Fran?
Nuestro hombre comenzó a sudar frío ante tal pregunta. Bien conocía esas salidas de su hermana con un montón de mujeres de su edad en las que se emborrachaban y soltaban hasta límites vergonzantes y ponían a parir a sus novios o semejantes aprovechando su ausencia. Mientras élprocuraba hacerse notart lo menos posible y pasar el temporal. Entonces soltó lo primero que le vino a la cabeza:
-Voy a salir por mi cuenta Carol. He quedado con Julian. Tiene que devolverme unos dvds
Justo en aquel momento sonó el tono del Equipo A en su móvil y recogió el siguiente mensaje:
Buenas tards Fran. Ya he acabado de ver los dvds de Ranma 1/2 que compramos. La Shampoo stá majísima. Te los dvolvr otro día xq he qdado con Krmncita vale?

Acababan de cortarle la escapatoria. No había otro día para quedar con la insufrible asturiana,no. Tenía que ser aquella tarde cuando le abandonaran con un montón de histéricas en la crisis de los 30 o incluso los 40. Abadía y el Grelos habían ido a sus respectivos pueblos. Y Miren sencillamente había desaparecido. Carolina empezó a llorar y sollozar como sólo ella era capaz:
-Ya veo que prefieres cualquier cosa a ir con tu hermana, que tanto ha sufrido. Es terriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiible.
Gordal comprendió que no tenía escapatoria. Habría que vestirse y acudir a aquella fiesta de resabiadas. Por la calle iba pensando en cómo era posible su mala pata con las mujeres: Xena, la princesa guerrera, la agente Scully de Expediente x, la mamba negra de Kill Bill, la Amidala de la guerra de las galaxias... incluso la Shampoo a la que aludía Julian. En cualquier parte que mirase daban la idea de que el mundo estaba lleno de mujeres interesantas y guapas.




Así debía ser porque como decía Glenn Ford en Gilda (por cierto, otra película de una mujer interesante), "hay más mujeres que cualquier otra cosa en el mundo salvo insectos".

Sin embargo el iba apasar la noche con un montón de Bridgets Jones.

Mientras iba pensando todo aquello habían llegado al Agujero, uno de los garitos con nombre mejor puesto que había conocido Gordal. Cuando llegaron las amigas de Carolina aún no estaban allí y Carol saludó a un freak melenudo. Este freak se presentó como Carlos y le cayó bién a Gordal. Pillaron dos tercios, y Carlos mostró una gran sabiduría de sobre el cine de serie b y tv. Gordal le comentó que le guataría encontrarse con mujeres como las de la ficción que parecían no existir en la realidad. Entonces llegaron las amigas de Carol y Gordal quedó alucinado al ver que una de ellas era igual que su querida Kate de Perdidos

-Chaval -le dijo Carlos. Despues dee todo esas pibas existen
servido por javier-caspito
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