Categoría: Gordal y su gente
11 Noviembre 2009
-Juan, es la hora. ¿Te vas a levantar a hacer los ejercicios? -preguntó Fran
-Gññññññññ -fue toda la respuesta.
Así, pues, Fran pensó que su hyermano no se levantaría, y comenzó a hacer los ejercicios él solo. Pero media hora más tarde...
-¡Míralo, poniendo chepa! Por eso no me ha esperado.
-¿Tú no te cansas de estar de mala hostia?
-Me dan ganas de darte de patadas, me has jodido el día, por no levantarme.
-¡Pero si te he ido a buscar! Busca cuestión por otro lado.
-¡Por ganar media me has jodido los planes de al menos tres horas completas!
Fran hubiese podido contestar muchas cosas, como que nadie impidió a Juan levantarse media hora antes, que ese tiempo de sueño ni ponía ni quitaba... Pero no hubiese servido de nada Juan ya estaba encendido y echándole en cara su actuación en miles de temas: oposiciones, clases de conducir... el tío que todo lo sabía sin haber movido jamás un dedo. Cuando Doña Marta Palacios volvió a casa, Fran se estaba duchando.
-¿Tú no haces la gimnasia? -preguntó a Juan.
-El mongolo este que no hace nada bien, que lleva meses con opos y carnet de conducir, me ha jodido.
Doña marta que conocía a Juan comprendió, pero Fran añadía un desencuentro más a su historia de hermandad con Juan.
-Por la mañana eres como un reptil. Te tumbas a hibernar y no hay manera. Y encima te cabreas.
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9 Noviembre 2009
Seguramente ustedes mirarán a veces las gilipolleces de You Tube. Ahora están muy de moda las críticas a series televisivas con voces de Loquendo. Una tarde de aburrimiento, Fran descubrió con uno de dichos videos la nueva serie del creador de Los Teletubbies, El Jardin de Los sueños. No iba nuestro héroe a esconderse. Una vez había visto un episodio de los Teletubbies. Tal éxito de una serie acabó llamando su atención. Fran no esperaba una trama digna de Hitchcock, pero es que... ¡No tenía argumento! Salían los teletubbies allí a correr de manera absurda, hasta que la aspitradora que vivía con ellos hacía cualquier gilipollez. Pero se habían hecho famosos, fueron de los primeros fenómenos televisivos que llegaron a 10000 páginas web, y una increíble máquina de merchandising había dado ríos de dinero corriente. Y ahora, claro, repetían la fórmula. Peluches de forma estúpida correteando por una hierba llena de colorines.
-Ya sé que está hecho así pensando en críos muy pequeños, pero van a salir retrasados viendo esto.
-Bueno, Fran -le dijo su madre-. Tú has visto Barrio Sésamo.
-Mamá, no se puede comparar. Los muñequiros de barrio sésamo contaban, tenían historias... Eran una serie infantil pero serie. Y Jim Henson también fue creador de Los Fraggle, de películas como Cristal Oscuro...
Aquí Fran se paró.
-Acabo de darme cuenta de algo. Este tío debe ser Jim Henson después de darse un golpe en la cabeza.
-¿Qué?
-Sí, joder, Los Telettubies y el Jardín de los Sueños parecen cosas de Jim Henson en versión subnormal.

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4 Noviembre 2009
ATENCIÓN: ESTA ES UNA NARRACIÓN ABSOLUTAMENTE VERÍDICA.
Doña Marta palacios llegó a casa muy emocionada tras irse de compras al centro de Madrid. A Fran, que estaba con sus estudios, le llamó mucho la atención.
-¿Qué te pasa mamá?
- Han sido unas putas de la calle Montera.
Fran pensó en lo peor al oír aquello.
-¿Qué te han hecho?
-Nada malo, me han preguntado por mi madre.
-Y no sería por la abuela sino por la Tía Carolina, que era muy viejuna y vivía cerca de la calle montera, donde te ha ocurrido.
-Sí, eso es. Yo las he preguntado de qué conocían a mi madre, que había muerto hacía muchos años, y lo han sentido mucho porque decísan que las trataba como personas y las felicitaba...
-No me extraña en la Tía Carolina.
-Cuando les he dicho qu me hablasen de mi madre, he notado que se referían a ella.
-Es lógico que quien no os conociese y te viese con laTtía Carolina pensase que era tu madre.
-Pero lo que pasa, es que me ha emocionado que se acuerden de ella. Aunque fuesen las putas de Montera.
-La tía era muy especial pero buena persona y se preocupaba de los demás. Poer ello no me extraña que las pobres pilinguis, aunque putas, lamenten su muerte.
-Son personas.
-Por ello yo no soporto a esos chulos putas con peluquín que circulan a su lado, y que las tienen ahí.

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2 Noviembre 2009
Fran estaba haciendo los ejercicios con Juan, cuando Doña Marta Palacios, que había ido al Escorial a visitar a su familia llamó por teléfono. Acudió a cogerlo.
-Hola mamá.
-Hola Fran. Estoy bien, y la madrina de mi hermana, está mayor pero con la cabeza perfectamente.
-¿Te esperamos a comer?
-No, llegaré tarde.
-¿Qué hay de comer?
-Pues en la mesa tienes dinero para comprar pollos asados.

-Gracias, mamá. Hasta luego.
Una conversación bastante normal ¿verdad? Pues hubo quien no pensó así.
-Me dan ganas de pegarte de patadas -dijo Juan.
-¿Y a tí qué te pasa?
-¡¿Cómo que qué me pasa?! ¡¿Qué mariconada es esa de "Qué hay de comer, mooooomá?! -dijo Juan rojo de ira y con los ojos fuera de las órbitas.
-¿Quieres decir que te cabrea que le pregunte a mi madre qué hay de comer? Anda, date dos duchas frías que estás loca.
-A mí no me insultes. Vamos a hacer los ejercicios antes de que me cabree de verdad.
Los 45 minutos de ejercicio restante fueron un continuo reproche por parte de Juan, y luego, improvisó de comer una tortilla, con lo que no hubo necesidad de usar el dinero de Doña Marta. Pero eso no le hizo callar.
-Los adultos se hacen la comida ellos solos.
-Bueno, mira, te doy de cenar esta noche si te callas.
-Sí, hombre. Para que me des tú de comer y acabes de alegrarme el día.
-Anda, tómate las pastillas de la esquizofrenia y déjame en paz.

-¡Que no insultes!
Así fue todo el día hasta que llegó Doña Marta.
-Menudo día me ha dado la locaza esta -dijo Fran a Doña Marta.
-Eso, chivándose a su mamá -remachó Juan, y Fran comprendió que no podía hacer nada para hacerlo callar.
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12 Octubre 2009
-¡Qué horror, otro muerto de gripe A! -dijo Doña Marta Palacios leyendo el periódico.
-Que estaba en estado agónico cuando la cogió. Mamá, en serio, es una gilipollez. Es como la gripe normal pero ahora está de moda -le dijo Fran.
- Pues están por todas partes los anuncios de prevención y de cuidados.
Doña Marta estaba muy preocupada por aquella enfermedad. Era una de esas alarmas sanitarias que surgen de vez en cuando, pero que se estaba pasando de rosca. Ya hablamos del origen del brote en México, con la rabia del primo Mario, y de los primeros días. No puede negarse que había habido fallecimientos por la enfermedad, pero todos en personas con enfermedades previas, algunos en un estado de deterioro muy avanzado. La mayoría estaban pasando la enfermedad sin mayor problema. Fran pensaba -como mucha gente-, que la importancia de la nueva gripe era menor de lo que los medios y las autoridades sanitarias querían vender.
-Es más -dijo- si es verdad que va a haber una pandemia, yo quiero pasarla ya para olvidarme de la gilipollez.
-Hijo, no digas eso ni en broma.
-Mamá, en serio, no hay para tanto.
Entonces elteléfono sonó. Era Carolina, que se había ido a Segovia con Alvarito. Fran oyó lo que Doña Marta hablaba:
"¿A 39 de fiebre?"
"¿Y es la normal, no la A?"
Cuando acabó se volvió a Fran:
-Alvarito tiene gripe normal.
Fran debísa reconocer que había tenido miedo al oír aquella conversación. Seguía creyendo que no había motivo de alarma, pero se había sobrecogido.

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23 Septiembre 2009
-Bueno, vamos a la revisión.
-Ya era hora. Dos semanas sin ponerme lentillas levaba.
La Doctora Manzano había prescrito una revisión a Fran cuando se le acabasen las lentillas. Pero eso había ocurrido en las últimas fechas el verano, y la oculista aún no había vuelto.
-Te va a poner unas gafas que ni Rompetechos -dijo Juan de broma.
-Déjate de tonterías. Es una revisión rutinaria.
La sala de espera de un médico siempre es, aunque no haya miedo, pesada. La única escapatoria suelen ser esas revistas atrasadas que se amontonan en las mesillas.
-Menuda pesadez. Todo para una revisión de mierda -dijo Fran a Doña Marta que le acompañaba.
-Pues sé feliz, que hay gente que las pasa cada quince días.
Por fin apareció la doctora:
-Francisco Gordal Palacios.
Fran entró como un colegial muy seguro ante un examen que cree dominar. La doctora le mostró el panel.
-¿Qué letra es ésta?
-La s.
-Pues sí, la s de subida. Te ha aumentado la miopía en el ojo derecho.
-¡Me cahgo en la puta, voy a parecer el Bartolo!
-Tranquilo, que hay cosas peores.
La doctora tenía razón, pero eso no aliviaba el disgusto de Fran por sus dioptrías. Le habían dicho que al crecer se le pararía. Pero algo debía hacer mal cuidando sus ojos.. Y no sabía qué era.

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21 Septiembre 2009
-Bueno, algún problema al aparcar, pero nada grave. A ver si lo pules ya y vas a examen -dijo el profesor de conducción a Fran.
-Joder, qué ganas hay ya.
Y es que Fran, a trancas y barrancas, llevaba desde julio con ganas de examinarse y ser conductor por fin. Pero pillaron las vacaciones de la DGT, la revisión del oculista, la vuelta al trabajo... Y Fran seguía sin pillar sitio en el examen.
-Procura conducir tranquilo y no te asustes en los cruces.
-Obviamente acojonado no se puede conducir.
Falta le hacía ya a nuestro héroe examinarse no ya por el carnet. Es que de hecho estaba empezando a obsesionarle. Una noche había soñado con ello, con escaparse de la ciudad en su propio buga. A la siguiente clase acudió confiado. Creía estar llevando bien el coche, pero en un cruce un individuo le rozó por detrás. El profesor gritó de todo a aquel conductor. Y le dijo a Fran:
.- Tranquilo, aunque nos hubiésemos dado, esta vez no hubiese sido culpa tuya.
-Sí, pero los huesos se rompen igual.
Aquel incidente puso nervioso a Fran. Y con nervios no se puede conducir bien.
-Como lo hagas así en el examen, estás jodido
-Joder, no hay manera.
-Tranquilo, ya te consigo hora.
Y así continuamente. ¿Nunca se les han alargado las cosas más de lo que les gustaría? Los nervios de Fran empezaban aser visibles por los que les rodeaban.
-Hijo -le dijo Doña Marta-. ¿Quieres una tila?
-No, quiero un examen.

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14 Septiembre 2009
-Venga, Juan, vamos a hacer los ejercicios.
-No sé si podré, me ha dado una punzada.
Fran se sorprendió mucho al oír aquello.
-¿Cómo que tienes una punzada?
-Creo que he comido demasiado helado.
-¿Helado?. Pero si tú detestas el dulce.
-El helado no, me encanta. Y me ha sentado mal.
-Eso me suena a excusa.
-Ya ssabes que yo cumplo siempre con los ejercicios. Pero hoy no.
-Está bien, hoy no.
Pero media hora después Juan recapacitó:
-Oye que sí me veo en condiciones.
-Joder, ya había planificado otra cosa. En fin, vamos allá
Fran se volvió a calzar la ropa de deporte y en medio dijo Juan:
-Definitivamente no lo haremos.
-¡Coño, decídete, porque cada vez que me cambias el plan son diez minutos perdidos
-Es por culpa del helado.
-Y de la perdiz, que ya está mareada de pelotas.

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