El difícil caracter de Juan.

-¿Qué hay de comer? –preguntaba Juan.
-Cordero –respondió doña Marta palacios.
-¡Me cago en la leche! ¡Aquí no hay Cristo que coma!
- Todos los días igual –terció Fran-. A ti no hay forma de darte de comer
-¿Pero cómo me voy a comer eso si es oveja?
-Yo ya dije que con Juan no quería saber nada de la comida -sentenció Carolina.
Juan cogió 5€ y se fue a por comida. Al cabo de 25 minutos entró en casa con un kebab.

-Eso es cordero –le informó Fran.
-No, no es oveja. Al menos no igual que la que estáis comiendo vosotros.
- Pero ¿qué tienes tú contra el cordero?
-Yo no como oveja.
-Ya, ya me he enterado, pero ¿por qué?
-Porque no, yo como comida normal.
-¿Y que es comida normal? –preguntó doña Marta.
-Pues de ser humano.
Doña marta le iba a preguntar y Carolina le respondió:
-A Juan sólo le gusta lo que se hace él de comer
-Y así con todo –añadió Fran.
- Yo sólo quiero que me deis de comer –remachó Juan.
Entonces Carolina y Fran decidieron intentar darle una sorpresa. Aquella noche le darían una alegría. Le trajeron de la Fnac Sin City, la película basada en el cómic, cervezas y un Whopper del Burger.

Juan lo miró y poniendo cara de horror dijo:
-¡O sea que me traeis una película que destroza uno de mis cómics favoritos y un Whopper frío! ¡Y cerveza cuando sabeis que yo no bebo en casa!
Fran le dijo a Carolina:
-Tienes razón, dejémoslo por imposible.








Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

Alberto dijo
Jjajajjaja, de acuerdo con que hicieron un destrozo con el cómic de Sin City, pero un kebab, para merendar, oye no estaria mal...
Saludos desde Granada
Alberto
4 Abril 2007 | 06:14 PM