¡Felicidades, Juan!
-¿Sabes ya que regalarle a Juan? –dijo Carolina, o Doña Marta o Don Luis o cualquier otra persona a nuestro héroe.
-¡Anda que no es difícil! –respondió él-. Cada cumpleaños suyo igual.
Era cierto. Era imposible acertar con los gustos de Juan. Aunque había aprendido a disimular sus decepciones, era visible que no le había gustado ni la ropa que le compraba Doña Marta, ni los libros que le habían comprado la tía Cristina y Carol, ni las botas que le regaló Don Luis.

Los gustos de Juan eran sumamente difíciles, daba igual lo que se le regalase, le encontraría algún defecto. Según él la ropa era poco práctica, las botas le mordían, los libros eran las antípodas literarias de sus gustos...
Fran recordaba cuando el año pasado comprándole un libro sobre cine Juan se enfadó porque decía que era Fran quien lo quería y le había usado como excusa. Y por supuesto, la comida ni acercarse a ella. Cuando intentaron hacerle una comida a su gusto casi lloró diciendo que en la casa nunca había forma de comer decentemente.
Fran pensó en invitarle a comer donde fuese, pero cuando hacía eso, Juan se quejaba de que ese regalo no duraba más de media hora. Pensó en comprarle un dvd, pero Juan tenía unos gustos cinematográficos incomprensibles para cualquier persona. Finalmente, Carol dijo:
-¿Por qué no le preguntas que quiere? Si intentas sorprenderle la vas a cagar.
-Creo que es lo más lógico.
Fran preguntó a Juan lo que le apetecía. Pero Juan montó en cólera diciendo:
-¡Cómo me odiáis! ¡El hecho de que no comprendáis mis gustos después de tantos años sólo puede significar que pasáis de mí!
-Bueno, pero ¿qué quieres?
-¡Pues el dvd de La Naranja Mecánica!

-¡Ay, la leche!-exclamó Fran. No faltaban motivos para su asombro. Juan volvía a sorprender con sus gustos y su carácter-.¡Pero si te hablé de pillarla el otro día y te cabreaste porque según tú era de un libro que es un ladrillo!
-¡Pero la peli es buena!
-Bueno, esta tarde vamos a comprarla.
-¡Eso es otra cosa! ¡Dame un abrazo, hermano!









Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

pemm dijo
muy buena eleccion la de Juan...!!!!
y tiene razon,el libro es un bodrio,la peli genial...
25 Junio 2007 | 12:31 PM