El momento más feliz del día.

Carol y Fran venían de comprar en el día. Al ir a pagar se encontraron con que el pasillo era tan estrecho que para llegar a las cajas (5 abiertas) sólo había una cola. Al llegar a donde el pasillo se ensanchaba, Carol cometió el error de ponerse detrás de la gente que veía en una de las cajas, sin apreciar que no es que hubiese menos gente, sino que se abría el embudo del pasillo. Entonces se le echó encima una esforzada ama de casa:
-¡No te cueles! La cola está aquí.
-Perdone, creía que había otra cola.
-¿Tú te crees que somos todos tan tontos como tú? Lo has notado perfectamente. No sé que valores os habrán enseñado. En tu misma bolsa se ve, sólo llevas chocolate y aceite. No compras como hay que hacerlo.
-No creo que tenga nada que ver.
-¡Claro que tiene que ver! ¡Todos salís así de mongolos comiendo esa porquería!


Mientras su hermana se peleaba, Fran ignoraba a la señora. Sólo sonreía de vez en cuando al oírla decir sus estupideces.
-Ya he pedido perdón, era un error de visión.
-¡Pues ponte gafas, niña subnormal!
-No insulte.
-¡Y encima dais lecciones de educación! ¡Que poca vergüenza!
Fran pensó que siempre hablan de educación quienes más deberían cerrar el pico pero no habló.
-Bueno, pues perdón otra vez, no lo haré más.
-¡Sois tan cortos que creéis que todo se arregla pidiendo perdón!
-¿Y qué quiere entonces que haga?
-Desaparecer y que no te vea.
En eso llegaron a la zona donde la cola tomaba todas las direcciones y la buena mujer y nuestros héroes fueron por caminos diferentes. Sin embargo la señora no paraba de despotricar contra Carol en la caja a la que había ido. Había conseguido que varias viejas se pusiesen a hablarse de sus experiencias de trato con jóvenes. Carol le dijo a Fran:
-¡Esto es la leche! ¿Por qué no has dicho nada?
-Carol, no podía. ¿No ves que para esta mujer ha sido el momento más feliz del día?






Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

jaimixx dijo
Sin duda alguna, es su diversión preferida. Otro día deberías hablar de la obsesión de los caballeros de la misma edad en indicar a los trabajadores de la construcción de que su mezcla de cemento tiene poca agua.
27 Septiembre 2007 | 12:27 PM