¡Por fin Perdidos!
Gordal llevaba todo el día haciendo frenéticos preparativos. Había comprado cintas de vídeo, comida, hecho sus ejercicios y estaba preparando el la cena.
-¿Pero qué te pasa hoy, hijo? –preguntaba Doña Marta.
-Hombre mamá, no me olvides a decírtelo –respondió Juan.
-¿Tú sabes por que tu hermano ha hecho todo eso?
-Tú también deberías saberlo. ¡Qué poco conoces a tu hijo! Te daré una pista: Tiene que ver con un avión y una isla.
-¡Ya caigo! Hoy empiezan otra vez los Perdidos esos.

-Exactamente.
-Pero yo no sé porque os gusta eso si todavía no se sabe nada.
Aquí nuestro hombre entró en la conversación:
-Sí se han ido viendo cosas, mamá. Ya se ha visto el campamento de “los otros”, el uso de dos laboratorios, la hija raptada de Rousseau, la francesa...
-Pero todavía eso no lleva a ningún lado.
-Por eso es una serie. Y además todos los personajes molan:
Jack,

Sawyer,

Hurley,

Y sobre todo, ella Kate.

-¿Por qué esa es tu favorita? –dijo Juan.
-No se me ocurre –respondió nuestro hombre esbozando una sonrisa.
-¿Ahora no veíais el Jericho ese, y Torchwood, lo de los ingleses y los marcianos? –intervino Doña Marta
-Esas son buenas series, pero Perdidos es la madre del cordero. Además en esta tercera temporada no sale esa perra traidora de Michael –dijo fran.
-¿Aún no le perdonas, eh?
-¡Coño, independientemente de que matase a la novia de Hurley, Están prisioneros de “los otros” por su puta culpa. Con todo, lo que más me interesa es que habrá pasado con Desmond en la explosión del búnker, y los pies de una estatua que descubría Sayid al acabar la segunda temporada.

-Tengo entendido que los primeros episodios de esta temporada no son muy buenos, pero el final ha dado mucho que hablar.
-Vamos a verlo, que ya empieza.
Entonces Carolina empezó a sollozar:
-¡Y yo que acabo de volver de un viaje, nadie me recibió, y en cambio a la vuelta de una serie te pones como si te tocase la lotería! ¡Quiero ir a tomar una cerveza!
-Carol, ahora no es buen momento. Te advierto que prefiero quedarme sin hermana a dejar de ver Perdidos.
Doña marta le llamó la atención:
-¡¿Cómo le dices eso a tu hermana?!
-Mamá, que llevo todo el día esperando esto.
-¡Ahora mismo te vas con ella a tomar una cerveza!
Fran se cagó en Carolina mil veces, pero dejó el vídeo grabando. Y a su llegada todo le parecía mejor. Después de un vaso del milagroso licor de la cebada, tenía esperándole una nueva temporada de la mejor serie del momento. ¿Qué mas cabía pedir?









Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

discos-miticos dijo
Yo estoy haciendo un ejercicio de paciencia suprema que hasta a mí me está sorprendiendo: esperar a bajar los episodios ripeados de la mula, y después pegarme un atracón a lo bestia metiéndome toda la tercera temporada en el cuerpo en un fin de semana.
17 Octubre 2007 | 12:53 PM