¡Me cago en el puto Halloween 52 veces!
Pues un Día de Difuntos más vino Doña Marta Palacios con Buñuelos de viento y huesos de santo.


Había estado en el camposanto llevando flores a los difuntos abuelos de nuestro héroe.
-Casi nadie va a los cementerios ya –dijo.
-Eso lo comprendo por el mal rollo –respondió nuestro héroe-. Pero me jode mucho ver que los críos celebran el Halloween.
-¿Cómo impedírselo?
-Pues si fuesen hijos míos les daba una galleta.
-Pero si todos sus amiguitos del colegio lo celebran...
-¡Coño, eso es lo que digo! No sé cómo los padres lo permiten. Pero lo que más me jode es ver a gente ya mayorcita, de 30 o 40 años imitando esa puta fiesta yanki.
Las tradiciones se pierden en todas partes. Gordal recordaba la decepción que fue para él ir a Londres al Speaker Corner y no ve a nadie hablando. Pero lo que no tiene sentido es abandonar nuestras costumbres para imitar las de otros países. Eso había empezado cuando se dejó de escribir a los Reyes Magos para pasar a Papá Noel, siguió cuando pretendieron adoptar la semana blanca europea, y el último capítulo era el Halloween.
-En realidad tampoco hace daño a nadie –dijo Doña Marta.
-Pues de entrada. Los críos comen ahora gominolas y caramelos de los peores por culpa de eso, mientras cada vez se venden menos buñuelos y huesos, que son mucho mejores.
-Tú mismo fuiste hace dos años a un Halloween, Fran.
-¡Pero no era lo mismo! Conocí a unos yankis que me invitaron a una fiesta en su casa. Y claro, claro que me gusta verlo, lo mismo que vería el Día de difuntos mexicano si me invitasen. ¡Pero no lo celebro!
-La verdad es que Don Juan Tenorio tiene más profundidad que la calabaza, sí.


Pero deberías saber algo: Cuando se estrenó la película E.T.,

que es del 82, había un momento que se celebraba el Halloween, y casi nadie entendía las imágenes. Y hoy mira.
-Habrá que pegar a los que lo celebren, pues.
-Pues hay mucha gente para pegar, hijo.
Era inútil luchar contra ello. Fran encontró aquella tarde un montón de niños vestidos de mamarrachos y lo que es más grave, gente no tan niña. Entonces Julián le llamó al móvil:
-Fran, tío, ¿te vienes a una fiesta de Halloween?
Gordal dijo a Doña Marta:
-Mira, mamá. Vas a ver algo que pocas veces verás.-Se llevó el móvil a la oreja-. ¡No, Julián! ¡Me cago en el puto Halloween 52 veces! ¡Vivan los buñuelos de viento! Vivan los huesos de santo! ¡A la mierda la puta calabaza! ¡Y como vea a alguien disfrazado monto una peli gore!










Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

pemm dijo
si señor...
31 Octubre 2007 | 06:39 PM