La Coctelera

Francisco Gordal

5 Noviembre 2007

1984.

Nuestro sujeto observaba en la tele un reportaje sobre el dictador coreano, Kim Jong-Il. Este indeseable había convertido Corea del Norte en el país más hermético del mundo según la ONU. Uno se pregunta qué parámetros pueden usarse para medir eso. Helos aquí: Es el único país del mundo sin internet, los escasos extranjeros que entran deben ir siempre acompañados por un guía del régimen, oficialmente no existen disminuidos de ningún tipo (porque son eliminados), hay lugares donde nadie ha conseguido entrar, y la gente tiene un miedo permanente a que estalle una guerra de nuevo, como la que los separó de sus colegas del sur.

-Eso es como en 1984, los dictadores de cualquier signo siempre se amparan para sus cabronadas en que un enemigo terrible acecha –dijo Doña Marta Palacios.

-1984 es uno de los mejores libros jamás escritos sin duda –remachó Fran.

-Hombre, gracias a Dios aún no se ha llegado a ese extremo, de que el gran hermano vigile siempre y...

-¿Qué no? ¡Mira a este cabrón cómo tiene su país! Y mira también, como lo del Gran Hermano (¡qué pena que hoy esas palabras remitan a la telebasura más asquerosa!) no va desencaminado. Todos los dictadores se ponen un título grandilocuente-pedante: El Fürher, El Padrecito Stalin, El Duce Mussolini, nuestro Caudillo... El Kim Jong-Il este es “El Querido Dirigente”.

-Pues no lo había pensado nunca.

-Y lo de la guerra y un enemigo. El libro lo explica:

No importa que el enemigo sea Asia central u Oceanía, lo importante es mantener el órden”.

-Claro, si uno está pendiente de que el enemigo no aceche, no está pendiente de la hambruna de Corea, dela inflación de Alemania, de la tortura...

-Sin embargo, lo que a mí más me gusta de 1984 es cómo se adecua todo a que la gente solo piense en una dirección a través del lenguaje, con esa neolengua.

-¿Qué era la neolengua? No lo recuerdo.

-El régimen quería crear un lenguaje sin sinónimos, donde cada palabra solo definiera una cosa. Lo llamaban neolengua. Así, nadie tendría suficientes conceptos para pensar lo que no querían que se pensara. En un momento dado, Winston el protagonista habla con su amigo Syme un filólogo que trabaja para crear esa neolengua y Syme dice.

“La destrucción de palabras es algo muy hermoso. Por supuesto las principales víctimas son los verbos y adjetivos, pero también hay muchos nombres de los que se puede prescindir. No sólo los sinónimos, sino también los antónimos. De hecho, qué justificación tiene una palabra sólo por significar lo contrario que otra? Toda palabra trae en sí su antónimo. Para la palabra bueno, no hay necesidad de malo. Nobueno vale igual, incluso mejor que malo, ya que niega en sí misma el concepto original. Y para enfatizarla, ¿qué necesidad hay de palabras confusas e inútiles como excelente, espléndido? Plusbueno y Dobleplusbueno enfatizan mejor. Al final todo lo relativo a la bondad se podrá expresar con una sola palabra(...) Así nadie podrá cometer un crimental cuando ni si quiera ese concepto exista.”

-Lo que sí recuerdo son las consignas y que a todo lo llaman al revés de cómo deberían.
Las tres consignas:

LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

-Y donde torturan es el “Ministerio del amor”.

-Bueno, eso de retorcer las palabras lo hacen hasta los políticos normales, como el PP cuando no quería decir “guerra” y decía “conflicto”.

-Que en realidad es lo mismo, mamá.

-Menos mal que nuca se llegará al extremo de 1984.

-Pues no se yo, quedan los talibanes, que no son sino fachas con turbante, quedan Fidel y este Kim Jong-Il.... El hecho de que este tenga prohibido el libro en Corea, demuestra que hay que leerlo.

Tags: literatura

servido por javier-caspito 7 comentarios compártelo

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

sinperdon

sinperdon dijo

Entonces "dobleplusbueno" el post aunque no comparta lo de la neolengua.

5 Noviembre 2007 | 12:00 PM

sinperdon

sinperdon dijo

Pd. Joder ayer el Atleti, aunque fue un partidazo, volvió a las andadas. Mis condolencias, por lo trágico

5 Noviembre 2007 | 12:01 PM

jaytower

jaytower dijo

A lo mejor no llegan a ese extremo pero si intentan alienarnos con la mayor cantidad de basura posible a traves de cualquier canal sensitivo. ¿Pero realmente se puede hacer algo o es mejor enfatizar en como sacar provecho de la cruda realidad sin la vision utopica del cambio radical?

5 Noviembre 2007 | 12:48 PM

anakenobi

anakenobi dijo

Uy creo que se dejan a Chavez y muchos del África y los famosos "accidentes" de ZP, la manipulación del lenguaje la utiliza todo el mundo, el que esté libre que tire la primera piedra, y no sólo por lo que dice si no tambien por lo que se calla.

5 Noviembre 2007 | 05:37 PM

aereon

aereon dijo

1984 es un libro buenísimo, y esperemos que ningún día sea una realidad, porque al paso que vamos, podría llegar a serlo.

5 Noviembre 2007 | 08:38 PM

melón

melón dijo

La mentira pasaba a la historia como verdad..
quien controla el pasado,controla el futuro:
quien controla el presente,controla el pasado(decia el eslogan del partido)
és espeluznante!!

6 Noviembre 2007 | 04:04 PM

bree

bree dijo

Me gustó mucho la novela...aunque después de escuchar a los demás...esperaba más...
Que la fuerza te acompañe..joven jedi...

9 Noviembre 2007 | 03:41 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Éstas son las aventuras de un chico cualquiera de Madrid, que sigue fascinado por ciertas cosas hasta extremos casi enfermizos. Creo que mucha gente habrá vivido situaciones similares a las que afronta nuestro protagonista, un chico soñador de grandes mujeres Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime Y del oeste americano Y basaba su vida en tres preceptos
Esperando contenido...
Web Counter piltrafillas te han conocido, Fran, desde el 7 de julio de 2007, día 0 del contador.
Google

Fotos

javier-caspito todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Amigos

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera