Diez y el surrealismo.
Las señoras de cierta edad son una fuente de anécdotas y vivencias inagotable. Será el cese de su actividad hormonal, pero suelen estar siempre avinagradas. Por eso cada encuentro con ellas dejaba marcado a nuestro protagonista. Sin embargo, aquella vez, la anciana desocupada que se encontró superó toda expectativa. Todo empezó cuando cerca de las 21:00 horas, nuestro amigo sacaba a Diez para su paseo nocturno. Después de las dos vueltas a la manzana “reglamentarias”, nuestro hombre entró a la tienda de chinos cercana a su casa a comprar una coca-cola, dejando al can atado en un pivote de los que separaban la esquina de la acera del asfalto.

¡Y al salir, uno de los citados especimenes humanos femeninos de edad avanzada se estaba llevando a Diez! Nuestro protagonista no tuvo problemas para alcanzarla y preguntó:
-¿Qué hace con mi perro?
-No es tuyo. Estaba abandonado en la esquina.
-¿Qué abandonado ni qué pollas? Lo he dejado en el pivote porque he entrado en una tienda.
-Demuéstramelo –dijo la vieja.
-Diez, aquí.
El can tiró de su correa hacia nuestro hombre, pero la vieja dijo:
-Éste perrito se llama Blaki.
Fran no podía creerlo. Estaba ante una versión en carne y hueso de Azusa Shiratori, aquel personaje de Ranma ½ que ponía nombre a aquello que le gustaba y se lo llevaba sin permiso, empezando por el cerdito en el que se transformaba Ryoga, que ella llamaba Charlotte.

Con la diferencia de que se suponía que Azusa era una chica mona y su versión en la vida real una vieja avinagrada.
-Oiga, señora, le he llamado y ha acudido.
-Pero le maltratas. Le has dejado tres horas abandonado y atado.
A pesar de su paciencia, Gordal empezaba a cabrearse.
-Mire, vieja de los cojones: el perro es mío y me lo voy a llevar.
-¡No lo vas a seguir maltratando y como te me acerques grito!
-¡Démelo!
-¡Socorrooooooooooooooooooooo! –gritó la vieja con la voz de un cerdo en el matadero-. ¡Me atracaaaaaaaaaaaaaaaaaan!
Afortunadamente, quien llegó fue una vecina de nuestro héroe que pudo ayudarle a recuperar a Diez. Al subir a casa su familia le dijo:
-Cuanto has tardado. Te lo habrás pasado bien.
-Claro que lo paso bien, porque el mundo es una constante sorpresa –respondió Fran-. Hoy he conocido a un ser surrealista .









Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

medussa dijo
jajaja, increible!!! los portectores de los animales llegamos a limites insospechados..ya veras que cuenta por el barrio la azusa octagenaria.. que tengan vigilado a Diez (curioso nombre, por cierto)
10 Diciembre 2007 | 05:42 PM