Chávez-Taylor I, el combate más completo.
Pues ahí estaban Fran y Juan Gordal, viendo un especial navideño del programa K.O. Tv. Y el programa les regaló un auténtico caramelo pugilístico:
-¡Coño, que combate! –gritó Juan.
-El Chávez-Taylor I-respondió Fran- el combate más completo que he visto.
-No le faltó nada, no.
-Para empezar, dos invictos.
-Y cada uno campeón del peso welter en una categoría.
-Y con estilos diferentes, un estilista y un fajador mexicano, y no cualquiera, Julio César Chávez.
-¡El gran campeón mexicano!
-¡From Culiacán, México... Julio cesar Cháveeeeeeeeeeeeeeez!
-¡Cómo te gusta esa proclama!
Bienvenidos al gran espectáculo del boxeo en su máxima expresión. La gran promesa americana, Meldrick Taylor, se enfrentaba ante otro boxeador que estaba entonces llamando la atención de todo el mundo, el citado Julio César Chávez. Considerado el mejor boxeador latino de todos los tiempos y de su México natal, un país que ha dado grandísimos púgiles. Como se ha dicho, ambos llegaban invictos, era un combate del cual iba a salir un campeón unificado, y que daría un paso en su carrera tremendo. Taylor tenía el título según la IBF y Chávez el título WBC. El 17 de marzo de 1990 saltaron al ring de Las Vegas con unas credenciales inmejorables. Y Taylor dominaba aparentemente el combate. Aparentemente.
-Para mí –dijo Fran-Taylor se equivoca a partir del tercer asalto, entra en la distancia corta, terreno de cualquier mexicano y mucho más de Chávez, claro.
-Pero es que iba ganando y se ha calentado, Fran. Y cuidado, porque sigue ganando en las cartulinas.
-Pero Chávez cada vez que le alcanza le jode. Le pone la cara como un mapa.
-Mira, escucha ahora lo que ledicen a Chávez en su esquina.
Este es otro aliciente de este combate. La retransmisión permitió seguir lo que se decía en las esquinas. Asalto a asalto arengaban a Chávez diciéndole:
Un esfuerzo más. Por tu familia, por tus hijos.
Y asalto a asalto Taylor puntuaba pero recibía un castigo tremendo. Y en un momento dado le indican a Chávez:
Julio, tienes que jugártela. Porque ese tipo no te está haciendo nada pero está sacando las manos limpias.
-Es un juego de asalto y derribo por parte de Chávez –dijo Fran.
-Y el otro no sé cómo aguanta –dijo Juan- Porque llegó al último asalto.
-Ahora el último asalto, Un combate de tanta entrega y pasión, con dos campeones invictos, aún le faltaba este final.
-Para mí fue un duelo de esquinas. A Taylor le dicen que tiene que puntuar, lo cual me parece un error, porque por puntos iba ganando. Y a Chávez... Bueno, mejor escúchalo tú.
Las instrucciones desde la esquina a Chávez fueron míticas:
Julio, te la tienes que jugar en este round. Nada más empiece, izquierda, derecha, si no nos van a robar el combate. Yo sé que es duro pero tú lo eres más. Tú eres más fuerte que él. ¡Vamos campeón!
Así, Chávez, como buen mexicano, ponía el alma en cada paso que daba, en cada movimiento que hacía, en cada golpe que pegaba. Taylor parecía aguantar, pero aún quedaba sitio para un ingrediente más en un combate tan completo: polémica arbitral. Oigamos a nuestros protagonistas:
-Faltaban 15 segundos cuando Chávez logra por fin derribar a Taylor-observó Fran.
-Sí, y el árbitro cuenta, pero Taylor se levanta. Sin embargo el árbitro para la pelea cuando sólo quedan 2 segundos. Tiempo oficial del K.O., 2:58 minutos del 12º asalto.
-Esa decisión fue muy polémica Juan, pero yo veo que la polémica es absurda. Mira, el árbitro era Richard Steele, que pasa por ser el mejor de todos los tiempos.

Lo que se dijo es que era absurdo pararlo a dos segundos. No es verdad. Taylor no respondió cuando Steele le preguntó si podía seguir. Estaba ido. Cualquier árbitro hubiese parado el combate. Las reglas son las mismas en cualquier instante de la pelea. Y dos segundos no nos parecen nada a nosotros pero para un tío tan tocado como estaba Taylor son una eternidad.
-Es cierto que estaba hecho un cromo. De hecho se dice que Taylor es uno de esos boxeadores sonados que han dado mala fama a este deporte. El médico del ring que lo atendió, el Doctor Flip Homansky, dijo una vez:
Llevo 30 años atendiendo combates de boxeo y nunca he visto nada parecido. En cuanto le vi lo mandé al hospital. Taylor presentaba fractura facial, orinaba pura sangre, estaba grotescamente desfigurado...Aquel chico había recibido un durísimo castigo en la cara el cuerpo y el cerebro.
-Sí, y desde aquel combate no volvió a ser el mismo, dicen que por el castigo que recibió, pero yo creo que también tuvieron que ver las drogas.
-Hombre, le quedaron secuelas de aquel combate, pero volvió a ganar un título, aunque de forma menos brillante.Y tuvo otra pelea con Chávez que ganó Chávez en el 8º. En realidad, apartir de aquí no fue ni la sombra de lo que era.
-Y ahora tienen un gimnasio de boxeo en su Piladelphia natal.
-Y Chávez está dirigiendo la carrera de su hijo, Julio César Chávez Junior que lleva su mismo camino. Tiene otro hijo boxeador más, pero el bueno es ese.
-Que siga el mismo camino... acaba de empezar. Habrá que ver el padre se retiró con 105 victorias. From Culiacán, México... Julio César Cháveeeeeeeeeeeeeeeeeeeez!
Bueno, dicho todo esto, este narrador cree que hay que mojarse ante estas polémicas. Yo comparto lo que dijo Fran. Steele tenía razón. Si hasta Taylor se quedó medio tonto (por cierto, si hay algún mojigato, le remito a la primera frase del informe del Dr Homansky para que vea que estos boxeadores sonados son menos corrientes de lo que pretenden hacernos ver) y les dejo el vídeo del final del combate para que juzguen. Ustedes, lectores, ¿qué opinan?
Record de Julio César Chávez aquí.
Récord de Meldrick Taylor, aquí.








Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

elrincondeanita dijo
Ufff no puedo compartir esa euforia y entumíamo… No soporto el boxeo... No puedo... :-S
Felices fiestas, guapo!
26 Diciembre 2007 | 05:27 PM