Una triste pérdida.
-Nooooooooooooo –gritaba desconsolado Fran.
-¿Qué te pasa? –preguntaba Carolina.
-Han muerto –decía casi llorando-. Mis calzoncillos mágicos han muerto.
-¡Pues ya era hora!¡Si estaban inservibles!
-Carol, eran mi traje de superhéroe.

No había consuelo para Fran. Los que él llamaba sus calzoncillos mágicos tenían una curiosa historia detrás. Eran unos caloncillos originalmente grises que él mismo lavó con lejía. Se le fue la mano y quedaron con un desteñido que recordaba al camuflaje militar. Desde entonces Fran se sentía especial con ellos. Recordó que en El Príncipe de Bel-Air Will Smith tenía unos calzoncillos mágicos y adoptó el nombre. ¡En cuantas salidas a lo largo de años le habían acompañado! Gordal se sentía un superhéroe con sus calzones desteñidos.
-Mira, Fran, no es para tanto.
-¡Joder que no! Lo dice la que siempre está pendiente de sus sujetadores y bragas, que nos tiene a todos mareados.
-Y tú te cabreas por ello.
-No me lo compares. Estos calzoncillos no son normales. Si se hubiesen rajado unos calzones vulgares se compraban otros y punto.
-¡Pero si estaban desteñidos, descosidos, con la goma saliéndose...!
-Y así han aguantado años.
-Pues pilla otros y te fabricas unos nuevos calzones mágicos.
Gordal enfureció con aquella insinuación. ¿Cómo comprar otros y fabricar unos calzoncillos mágicos? Los había hecho especiales el hecho de que surgieron espontáneamente. Eran insustituibles.
-Ya veo que tú no entiendes esto –dijo soltando una lágrima-. Me darían igual otros, pero los mágicos...
-No exageres. Te aseguro que no eran mágicos.
-Ya lo sé, pero si muy importantes para mí. Y nunca habrá otros iguales.
-¡Ni que te hubieses quedado huérfano!
-Pues sí, lo estoy.
Gordal parecía ante el ataúd de un familiar al envolver esos calzoncillos y tirarlos a la basura. Y es que, en el fondo con ellos se iba una etapa de su vida, ya que para él, eran únicos e insustituibles.









Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

anakenobi dijo
Si es que nos encariñamos con las cosas y luego no puede ser..
13 Febrero 2008 | 11:04 AM