Oscars 2008.
Como siempre en el día siguiente a los Oscars, nuestro héroe observó el listado de premios. Había cosas que le gustaron, y otras que no tanto. Parta empezar, las que no:
1) Oscar a guión original para Juno. Esa peli se había vendido como el paso siguiente a Pequeña Miss Sunshine, la película que le había sorprendido para bien el año anterior. ¡Y anda que no le quedaban Bollycaos por comer para poder compararse!
2) Oscar de animación para Ratatouille. Podría decirse que era un Oscar ganado por inercia. La Pixar está abonada a este premio. Su peli de este año no era ni la sombra de otras de ese estudio, como Los Increíbles, y francamente, la adaptación de Persepolis era mil veces mejor. ¡Que esta peli se quede sin premio...!

3) Los dos premios deLa Vida en rosa. Solo con tal título esta peli había perdido a nuestro héroe como público.
4) Los Oscars técnicos. Se suelen dar a producciones de espectáculo y tronío, pero las que se habían producido este año no merecían engrandecerse con un Oscar.
Ahora vayamos con las que sí le gustaron:
1) El éxito de No es país para viejos. Aunque no era tan redonda como otras de los Coen, es una película que mola, un Western contemporáneo y con imágenes de las que no se olvidan.

2) El premio como actor principal de Daniel Day Lewis, un actor que sin duda lo merecía desde hacía mucho, y que además vivía apartado del cine en los últimos tiempos.
3) Mención especial merecía el Oscar secundario a Bardem, un nuevo premio para el cine del país donde vivía nuestro héroe.
Poco después, comentó los premios con Juan Gordal.
-Yo creo que algún facha va a tener una úlcera con el Oscar de Bardem.
-Eso para que le llamen titiritero. Y que vive de subvenciones. Como tantos otros estaría mejor siendo una estrella en Holywood donde no le tocan los cojones
-Si es que, si quitasen las subvenciones (cosa que además no puede hacerse, es partida obligatoria del Estado) los únicos artistas que tirarían son los que tienen cabreada a esa gente.
Para comprender este diálogo, hay que decir que por ridículo y absurdo que parezca, en el país donde vivían nuestros protagonistas, había un grupo de gentucilla incapaz de separar la política de la producción artística. Habían decidido que el cine español era malo sin verlo, y aunque haya ganado en los últimos tiempos un montón de premios internacionales, lo habían encasillado porque ciertos representantes del mismo habían mostrado ideas que no les gustaban. En nombre de España, querían hundir el cine de España. Así de cortos eran.
-Bueno –dijo Fran-, ya sabes que John Ford fue perseguido por comunista por rodar Las Uvas de La Ira, cuando era de la derecha americana y el director más defensor de los valores tradicionales.
-Pero esta gentuza no piensa. Encasilla y nadie puede moverlos jamás de sus esquemas. Oían que el cine español era malo en tiempos de Paco Martínez Soria, Pajares y Esteso, y allí se han quedado.
-En fin, yo ahora quiero que le den un Oscar a Álex de la Iglesia, un director que me encanta pero que no hace cine de Ocars.
Lista completa de premios, aquí.









Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

ciudadanakeing dijo
Suele pasar que no siempre los gustos de la Academia concuerdan con los de los espectadores. Me alegro muchísimo por Bardem. Y sigo sin entender el por qué se tienen que mezclar unas historias con otras.
Saludos
25 Febrero 2008 | 01:04 PM