La semana grande de Doña Marta.
Eran las ocho de la tarde del viernes de Dolores cuando Doña Marta Palacios entró en casa:
-Holahijosvengodemisayhasidounamisapreciosa...
-¡Pero si hoy no tocaba ir a misa! –dijo Fran.
-Nodeprefectonoeraperoyoheidoyvoysiempreporqueamimedafuerzas...

En verdad doña marta no sólo cumplía con la misa, es que parecía disfrutarla. Cualquier día, a cualquier hora estaba dispuesta a ir al oficio.
-Bueno, relájate y respira, ahora ya vienen vacaciones.
-Siyatengoquehacerenellas...
Fran cayó. No eran unas vacaciones cualquiera, eran las de Semana santa, cuando hay misas todos los días. Doña marta no iba a para en casa durante ellas.
-¡¿Pero que ves tú en la misa?!
-AyhijoesmaraqvillosateacercaaDiosaunquecomotúytushermanoshabeisperdidoel
sentidoreligioso...
-Mamá, es cierto que yo no soy practicante, pero muy pocos católicos hacen lo que tú.
-NocreasqueDoñaPaca...
-Anda, respira.
Quizá era mejor así. Doña marta siempre tenía una ilusión. La misa en el fondo le hacía bien. Pero al llegar el miércoles santo, había algo más:
-Yaheoídomisaestamañanaperoquieroiralasseisalaprocesión...

-¿Pero tú cuanto tiempo dedicas a la religión?
-Fran, para ella eso no es sacrificio. Es lo que le gusta –dijo carolina.
-¡Pero hasta el extremo de ir por la mañana a misa y porla tarde a la procesión...!
-Como tú irías a ver al atleti va ella a misa, y le sale gratis.
-HijanocomparesalfútbolconDiosqueeslacosamásgrandequehay...
-Ella saca esas energías de la misa.
Carol quizá tuviese razón. El sentido de las religiones es en teoría dar paz y confort. Y si el celebrar una crucifixión hacía más feliz a Doña Marta ¿por qué quitárselo? A fin de cuentas era su semana grande, en la que de las misas podía sacar su inagotable energía de todo el año.









Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

jaimixx dijo
Por lo menos doña Marta Palacios es realmente coherente con sus creencias, no como muchos que aparecen de debajo de las piedras en Semana Santa y el resto de año no ven la iglesia ni de lejos.
17 Marzo 2008 | 01:54 PM