El día del gran logro deportivo.
Así lo cantó Manolo Lama. ¡El país de nuestro héroe era campeón de Europa! ¿Era posible? ¡Sí, era posible! Dos años después de aquel partido en su visita a Londres, en el que nuestro héroe y el resto de españoles de su residencia habían ganado a los franceses de la misma las copas y snacks del día del partido, y después de que las selecciones de verdad se tomaran la revancha, Luís Aragonés consiguió lo que parecía imposible. El país de nuestro héroe que alcanzaba todas las cimas deportivas menos las futboleras (paradójicamente el deporte que más les gustaba) conseguía ser campeón de Europa en Fútbol. Nuestro héroe lo celebró en las fuentes de Madrid, salvo Cibeles y Neptuno, acordonadas por la policía. Se emocionó, rió, lloró, vio con su pandilla la alegría de todo un país... Hoy solo cabe esta imagen para hablar de nuestro héroe. Y que perdonen los antitaurinos. Hasta invitaba nuestro héroe a los nacionalistas de su país a compartir la parte buena de ser español.





Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

Lidia Cervantes dijo
¿Por pelotas?... :-)
Feliz semana... No ha podido empezar mejor... ¿O sí?...
Besos
30 Junio 2008 | 01:50 PM