Hostias fuera del boxeo: hoy, el Karate.
Un karateka preguntaba a su Sensei: ¿Cuál es la diferencia entre un hombre del Do y un hombre insignificante?
El Sensei respondió: "Cuando el hombre insignificante recibe el primer Dan, corre rápidamente a su casa gritando a todos el hecho. Después de recibir su segundo Dan, escala el techo de su casa, y lo grita a todos. Al obtener el tercer Dan, recorrerá la ciudad contándoselo a cuantas personas encuentre."
El Sensei continuó: "Un hombre del Do que recibe su primer Dan, inclinará su cabeza en señal de gratitud; después de recibir su segundo Dan, inclinará su cabeza y sus hombros; y al llegar al tercer Dan, se inclinará hasta la cintura, y en la calle, caminará junto a la pared, para pasar desapercibido. Cuanto más grande sea la experiencia, habilidad y potencia, mayor será también su prudencia y humildad".
(Parábola sobre el camino del Karate).
Acababa de ver Fran la primera película de Karate Kid. Dejando a un lado la trama, lo que realmente le dio motivo de reflexión a Fran fue el propio deporte.
-Es un poco parecido al calientamanos de toda la vida.
-Bueno, por lo que yo según tengo entendido hay unas normas de respeto basadas en el bushido.
-Como los samurais.
-Sí, empezó en el siglo XVII, apartir de un viajero japonés que se mezcló con lo monjes shaolin en China, y lo mezcló con artes marciales japonesas. En el siglo XIX durante la era meiji surgieron los estilos. Ya ves, es a base de golpes, muy ritualizados.
-Eres una enciclopedia de hortias viviente, hermano.
-Hombre, no tanto. De todas formas, que no es lo mismo el Karate escolar casi de esta película que el K-1, por ejemplo.
-Eso te iba a decir. Yo prefiero el boxeo, pero no me extraña la popularidad del Karate, porque les va muy bien a los críos para hacer algún deporte.
-De todas formas, es un deporte que hay que valorar también en el sentido de que muchos otros derivan de algún modo de él. El K-1 donde empezó nuestro querido Mirko "Crocop" Filipovic, las artes marciales mixtas.
-Una cosa creo yo que es de agradecer, es que no es una de estas luchas de agarrones, trabadas, feas de ver.
-Pero tampoco tiene la espectacularidad de otras.
En cualquier caso, la más popular de las artes marciales orientales merece un vistazo. No debemos olvidar que una cosa es actuar como espectador y otra como practicante, y si bien no es un deporte que enamore viéndolo, es divertido y ameno de practicar.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

pemm dijo
Es toda una filosofia de vida...
25 Julio 2008 | 06:29 PM