Gentucilla VI: Hoy Sánchez Dragó, de profesión fantasma.
-¡¿Pero cómo puede decir tal gilipollez?! –gritaba indignado Juan Gordal.
-Joder, Juan, me has sacado de mi lectura. ¿qué han dicho? –respondió Fran.
-¿Pues no va el imbécil del Sánchez Dragó y dice que el Japón siempre fue unitario y nunca hubo divisiones? ¡Y está casado con una japonesa!
-No puede haber dicho eso, basta con haber leído cualquier manga sobre samurais para ver que había un montón de facciones. De hecho hubo una época que se llamaba la época de las guerras civiles.
-Pues lo ha dicho.
No era nada extraño en realidad, ese cretino pedante se aprendió de memoria dos o tres gilipolleces sobre literatura clásica y lleva haciendo como que sabe de cosas desde entonces. Este individuo había conseguido convertir el fantasmeo en una profesión bien pagada. Pero aún iba a decir otra gilipollez. El Japón venía a cuento de uno de sus tertulias de cretinos pedantes como él sobre artes marciales. Y de nuevo dijo una soplapollez tremenda:
-Hoy ya se ha perdido el gusto por la lucha en el Japón. Sólo les queda el sumo y van rusos, porque los japoneses no se apuntan a ello.
-¿Se cree eso en serio? –preguntó Juan-.
-¡Pero si basta buscar artes marciales en internet para ver el torneo Pride! Y el campeón de sumo, el yokozuna es un ídolo allí.
-Pues otra vez ha dicho estupideces. Como cuando habla de tebeos, de cincia-ficción... Y cuidado que éste y sus compinches son muy leídos.
-Yo creo que no, que con dos gilipolleces han engañado ha todo el mundo.
Y es que ciertamente, tontos no deben ser cuando están allí en la tele, y nosotros, pobres pelanas, los ponemos a caldo desde casa. Pero es muy difícil entender cuál es exactamente el talento de Sánchez Dragó. Dejaremos este vídeo, que ilustra con gracia los pensamientos que me rondan por la cabeza.
Nombre: Fernando Sánchez Dragó.
Virtudes: Pues que allí está.
Defectos: Pedante, pretencioso...
Delito: Fantasmeo y que encima le paguen por ello.
Castigo recomendado: Obligarle a documentarse antes de hablar.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

Carlos dijo
Jajaja, muy bueno, amigo Javier.
El tío es pedante a más no poder, no cabe duda. De todas formas, que se exprese libremente, que por lo menos promociona la lectura, que no es poco (mientras no sea leer sus libros), un día intenté leer una de sus obras, y era de una pesadez insufrible, de las pocas veces en mi vida que he dejado un libro sin acabar.
Eso que cuentas del Japón es de nota. Más cine de Kurosawa debería ver y ver las luchas feudales, para saber algo de la realidad del Japón.
¿Y lo de eyacular para adentro? Que cosa más asquerosa. Desde luego, este hombre, si viviese pasando inadavertido, le daba algo.
En fin, que debe haber gente pa'to, faltaría más, incluso andobas como éste.
Un abrazo.
Carlos.
6 Octubre 2008 | 11:08 AM