El proselitismo del Nécora.
-Me alegro de verte, tío –dijo nuestro protagonista al estrechar la mano del Nécora.-Como vosotros no os pasáis por Finlandia... –reprochó este.
Pues sí, de nuevo el Nécora, junto a uno de sus amigos de Finlandia, Jari.
-Buenas tarrrdesss –dijo este.
-El rubito va progresando con el español –dijo Fran.
-Le tengo bien enseñado.
-¿Sigues con los aparatitos?
-No, ahora atiendo en un bar.
El Nécora parecía seguir feliz desde el día en que había partido al otro lado del continente siguiendo a una finesa. Hoy ya no estaba con la chica pero se había hecho su lugar en los hielos. Por lo visto, el peculiar sistema de ayudas de los países nórdicos le permitía vivir bastante bien trabajando pocas horas. Y había conocido a otra chica con la que estaba a gusto.
-El otro día, por 1ª vez tuve un gatillazo. Después de echarle ocho...-comenzó a contar el Nécora.
-¡Casper te sigue pudiendo! –dijo Fran.
En este espacio ya había llegado el Grelos.
-¿Cómo es su novia? –preguntó a Jari.
-Ella un poco loca –aclaró el finés y entonces se le fue un poco la cabeza viendo la tele del bar-. ¡Gol! –gritó.
Había marcado esa panda de hijos de puta vestida de blanco que vivía en la misma ciudad que nuestro protagonista.
-¿No me jodas que te ha hecho seguidor de estos? –preguntó Fran a Jari.
- Sí, yo ahorrrrra , vinkingo dos vecesss –dijo el nórdico.
- ¡La madre que lo paríó! El Nécora está haciendo estragos.





Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

jaimixx dijo
Vas a tener que darte una gira por Europa difundiendo la palabra del Atleti.
22 Noviembre 2008 | 04:25 PM