¡Prefiero que esto pete!
-Bueno, ya está todo en orden, ¿no? -dijo Doña Marta Palacios.
-Sí, mamá. Nos ocuparemos de todo -contestó Carolina Gordal.
La familia se había aplicado en dejar la cocina lo mejor posible para que al día siguiente pasasen revisión a su instalación de gas. Este trámite era siempre molesto, pero a fin de cuentas era un día para cinco años de tener todo en orden y sin riesgos. Claro que el día anterior había que prepararse para la visita. Habían limpiado la nevera, fregado el suelo, extremado el cuidado en no dejar migas, fregado inmediatamente cada plato o vaso que usasen...
-¡Es que cinco horas limpiando a fondo! -Exclamó Doña Marta-. Bueno, aver si pasamos ya la revisión.
Cuando al día siguiente vino el operario, Doña marta casi le sacó alfombra roja. Y creía ya haberse librado de aquella molestia cuando el hombre le dijo:
-Hay que cambiar una tubería del calentador.
- ¿Y cuando podrán venir?
-En una semana vuelvo.
La familia no ocultó su disgusto, pero si era necesario, habría que perder otro día en ello. Así que volvieron a limpiar la nevera, a fregar el suelo... Y el operario volvió. Cuando acabó con la tubería dijo:
-El contador también va mal, habrá que cambiarlo.
Fran cuando salió el hombre estalló:
-¡Hay que joderse! ¿Y por que no lo ha cambiado ahora?
-Eso pienso yo también, hijo -dijo Doña Marta-. En fín habrá que recibirlo otra vez.
-Pero es que cada vez son dos días de no hacer tu vida normal.
Cuando volvió el operario dijo:
-Bueno, en una semana vengo a revisar.
-¡Me cago en la leche! -dijo Fran-. Prefiero que esto pete a que vuelva aquí otra vez ese individuo. Al menos será más rápido.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

el-hombre-sin-ojos dijo
vaya pesao el operario,jeje. Un saludo
9 Febrero 2009 | 03:56 PM