Kung-Fu: Doña Marta también sabe series buenas.
Aquella tarde, iba a ser recordada por Fran. Se encontraba nuestro héroe viendo una peli de Hong-Kong sobre artes marciales cuando Doña Marta Palacios le encontró.
-Tú siempre estás viendo cosas así -le dijo.
-Bueno, las artes marciales molan porque hay espectáculo, y al menos en las películas, cierto misticismo.
-¿No has visto nunca la serie del Pequeño Saltamontes?
Era obvio que doña Marta quería decir Kung-Fu, pero era muy dada a acordarse más de los personajes que de los títulos de películas y series..
-Pues la verdad -dijo Fran-, he oído hablar de ella, pero nunca la he visto.
-Estoy segura de que ten encantaría. Mañana te traigo los DVDs.
Doña Marta, como de costumbre, no fue capaz de encontrar ella sola el producto, pero Fran tiró de Bit Torrent y encontró la serie. Y disfrutó como un enano. Las aventuras de un monje shaolín en el oeste americano, al que ha llegado huyendo de la justicia china tras alzarse contra un emperador abusivo, reunían todos los ingredientes necesarios para agradar a nuestro protagonista. Una serie muy propia de su época, en la que estaba de moda el misticismo oriemtal, y de la que sorprendió un protagonista tan humano, pero a la vez duro y luchador. Un personaje que en no pocas ocasiones comprendía a sus rivales y los perdonaba.

-Gracias, mamá. ¡Y yo que creía que tú solo veías coñazos como La Regenta...!
Aquí el piloto de Doña Marta se activó.
NohijoyoconozcoseriesmuybuenasqueparaesotengomuchosmásañosquetúdeKung-Furecuerdosobretodoalmaestrociego...
-Bueno, mamá, muchas gracias.
-YyasabesqueDavidCarradinehallamadolaatrenciónhastadeTarantinoquelemetióenaquella
pelideespadas...
-Sí,mamá muchas gracias.
-Yenelprimerepisociocuandoseencontrabaconelciego...
Fran comprendió que no podría pararla verborrea de su madre, pero es cierto. Sólo la escena en que se conocían el Pequeño Saltamontes y su maestro ya valía para enganchar a la serie a cualquiera.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

el-hombre-sin-ojos dijo
Sin duda una seria genial. De las mejores que he visto. Un saludo Javier
28 Marzo 2009 | 09:22