Unos vienen y otros se van.
-¡Buenos días Fran!
-¡Buenos días Carol.
-Venga, a ver bichos.
De este modo empezó la visita de los dos hermanos al Zoo madrileño. Nuestro héroe, y tambien su hermana, habían sido visitantes asiduos del recinto zoológico. Pero ultimamente llevaba bastante tiempo sin acudir. Hasta los 15 años por lo menos, Fran lo visitaba fácilmente una vez cada dos meses. El zoo se había encargado de promocionar su recien adquirido panda nuevo, y sus éxitos en cría de especies raras. Pero rn rl recinto de los babuinos, Fran tuvo un gran disgusto.
-No veo al calvo.

-Fran, era muy viejo. yo le recuerdo antes de que tú nacieras.
Este especimen, muy reconocible por su coronilla pelada, había sido el jefe de la manada desde muy antiguo. Fran ya le había visto con 8 años separando a las crías nuevas, que cada año parían en gran número. No sería nada extraño que hubiese muerto, pero Fran no dejó de sentir su pérdida.
-Mira, ese que gruñe a esa hembra debe ser su sustituto como jefe.
Hasta para los babuinos la vida sigue, pero Fran no le olvidaba. Y al llegar al delfinario, otra baja.
-¿Y Lizzie?
-¿Quién?
Lizzie era una hembra de delfín que actuaba en el Zoo cuando nuestro héroe iba de pequeño. Quien acudiese al zoo en esa época, seguramente recuerde su ejercicio en el que buscaba os anillas con sus ultrasonidos.
-Joder, no dejas de acordarte de los ausentes. Vamos a ver al panda.
-Sí, para acordarme de Chulín.

Ningún madrileño habrá olvidado a Chulín. El primer panda nacido en Europa, y un orgullo para la Capital. Murió a los 14 años de un colapso. Pero Fran se dio cuenta de que no hacía más que lamentarse por las pérdidas. Y se fue a ver a los gorilas, que siempre le habían llamado la atención. Y por fín una alegría:
-¡Mira, Fran, tienen una cría!
-Y está muy despierta.

El día comenzaba a mejorar. Y al salir, otra sorpresa: el zoo había adquirido un oso hormiguero y...
-¡También ha parido! -dijo Fran viéndole llevar a su cría sobre la espalda.
-Fran, unos vienen y otros se van.
Y otros se quedan igual. Lo cierto, es que el Zoo madrileño sigue siendo uno de los mejores de Europa. Y antílopes, cebras, leones... todos los animales siguen impresionando tanto como en la infancia. Y además, el centro está teniendo éxito en los programas de cría que lleva. Por todo ello, la visita sigue siendo muy recomendable. No dejen de verlo, aunque Fran sigue soñando con ver alguna vez esos ejemplares en libertad.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

*EspumadeMar* dijo
Que bonito son los animales... como me gusta ver como ellos son felices.
mis besos lokitos
14 Mayo 2009 | 12:15 AM