La importancia de un nivel de natación.
8:30 de la mañana. El despertador volvió a sonar. Fran se levantó, pero tenía muy pocas ganas después de que el día anterior no había tenido un momento para él: oposiciones, gimnasia, prácticas de conducción... Además estas últimas le habían dejado cierta sensación de estancamiento, de no avanzar. Aunque había mejorado bastante, no se sentía capaz de ir a examen. Y eso le creaba cierta ansiedad. Pero era un martes, día de natación, y pensando en cómo el chapuzón solía levantar su ánimo y tonificarle se fue.
De camino compró el AS y vio que ese personaje sombrío empezaba a gastar dinero. Y obviamente, según la prensa, cuando esa banda terrorista disfrazada de club deportivo que se había apropiado el nombre de la ciudad donde vivía nuestro protagonista movía un dedo, se suponía que el resto de los equipos debían cagarse de miedo.
-Buenos días, Fran -le dijeron al entrar en la piscina.
-Buenos días. La verdad preferiría irme a desayunar.
-Pero primero un chapuzón, como siempre
Como siempre, he hay la infame frase. He ahí lo que le desesperaba. Varios días con la sensación de no avanzar. Un largo, otro, otro, otro... Pero tras la natación matinal se sintió mucho mejor.
-No te vayas Fran le dijo el monitor.
-¿Qué pasa?
-El año que viene nadarás en un nivel más alto.
Fran contuvo su alegría, pero aquel monitor le había dicho justo lo que necesitaba oír. Una pequeña satisfacción como esa era justo lo que buscaba. Ahora, mientras pensaba en darse un desayuno enorme volvía a sentirse capaz de todo. Se sentía casi Michael Phelps.





Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

el-hombre-sin-ojos dijo
A veces unas palabras de reconocimiento que verifiquen el esfuezon hacen mucho. Sigue nadando tio , uno nunca se estanca, siempre que uno se esfuerza va mejorando.
17 Junio 2009 | 12:51 PM