La situación desde el otro lado.
Fran frernó tan rápidamente como pudo. Un hombre se había interpuesto en la trayectoria del vehículo. Le dijo a su profesor de conducción:
-He vivido varias veces esta situación, pero hasta ahora siempre como el peatón.
-Pues ya ves, algunos peatones también tendrían que aprender.
-Hay que ser bobo para cruzar una calle llena lejos del paso de cebra, de los semáforos...
-Tú concéntrate en lo tuyo, conduce.
Y así fue, pero este incidente la había hecho a Fran comprender que los accidentes no siempre son culpa del conductor. Como siempre había sido peatón, y además resulta que obviamente el coche tiene las de ganar, en tales casos siempre había simpatizado con los peatones. Poco después tuvo que volver a frenar ante una mujer con un carrito de la compra.
-¡Es la segunda vez que pasa! –dijo Fran.
-A los que nos dedicamos a la circulación, nos da mucha rabia que la gente haga esas cosas.
-Intentaré no hacerlas yo
-Seguro que no, hasta ahora hoy lo has hecho bien –le dijo el profesor.
-¿Sabes la solucción? Enseñlad en las autoescuelas a conducir los pies. Hay quien lo necesita.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

el-hombre-sin-ojos dijo
Así es a veces los peatones tambien no respetamos mucho. Suerte con el carnet, yo estoy apuntado pero nada que no tengo tiempo ahora, a ver si tras los examenes de la uni voy ya de una vez y me saco aunque sea el teorico
24 Junio 2009 | 02:11 PM