Fran intenta ser Carol.
-¡Dichosos los ojos, Cárol! -dijo Fran.
-Es que Alvarito me trata muy bien. Es más mono...
-No quiero oír el rollo romántico-cursi. En serio, me alegro si estás a gusto con él, pero le falta algo para ganárseme.
-Ya, ya sé que tú quieres que te guise.
Y es que, aunque Alvarito se portaba bien, y había sacado a Cárol de la peligrosa espiral maníaco depresiva en que parecía sumida, siendo cocinero, aún no había permitido probar sus artes a los Gordal Palacios. Eso pesaba en un hombre de buen comer como nuestro héroe.
-Si yo fuese cocinero, y me echase una novia, ten por seguro que ya les hubiese preparado a mis familiares políticos algo.
-Pero a mí si me guisa. Hoy me ha preparado una pasta que...

-Yo le pedí un bacalao al pil-pil, me dio su palabra y aún lo espero
-Pues pásate un día por Móstoles...
-¿Y habrá mujeres?
-¡¿Tú qué quieres?!¿El valhalla?
-Justamente, presume de que le va el rollo vikingo, que se note.

-Bueno, haré lo que pueda.
-No te arrugues, que tú siempre te sales con la tuya cuando pidesa algo. Es hora de corresponder.
Sin embargo, algo le decía a Fran que no iba a salir como él esperaba.


Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

golosinas dijo
si ya lo dice el refrán... en casa del herrero cuchillo de palo.
ten un cocinero en la familia para esto! :p
besotes!
21 Julio 2009 | 01:29 PM