La lavadora.
-Se me están agotando los gallumbos -dijo Fran-. ¿Cuándo arreglan la lavadora?
-Sigo sin saber nada, empieza a desesperarme -respondió Doña Marta.
¿Nunca han vivido esta situación? Estamos tan acostumbrado a tener lavadora, que como tantos otros aparatos, cuando falla trastorna la vida de todos. En tres días la ropa se había acumulado, costaba vestirse, y había que encontrar tiempo para lavar a mano lo más posible.
-No aguantaremos así mucho más.
-He llamado al servicio técnico, pero no cogen.
-¡Qué cabrones! Casi dan ganas de llamar a otros, pero...
-Recuerda la última vez que lo hicimos, que estuvieron una semana viniendo cada día y luego nos cobraron más los del servicio técnico, porque otro tío había manipulado la lavadora.
-Total, que no hay escapatoria.
-Casi me dan ganas de comprar otra.
Como de costumbre, hubo qu ponerse borde para que les hiciesen caso.
-Joder, manda cojones que haya que amenazarlos para que hagan su trabajo -dijo Fran.
-Vaya una semana hemos pasado.
-Pero también tiene su lado bueno, hemos aprendido a valorar más lo que tenemos.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

pemm dijo
Si señor...
Es en los pequeños dramas cotidianos donde se mueven los hilos del universo...
Y menos mal que al final fueron,porque suelen ser bastante tontitos....
Un abrazo!!!!
22 Octubre 2009 | 10:48 AM