Bofetada en el orgullo.
-¿Aún no sabes nada de los del AVE?
-No, mamá. No sé nada.

Aunque Fran estaba apuntado en unas oposiciones y acababa de hacer el primer ejercicio, lo cierto es que el trabajo que siempre había querido era ser azafato ( o tripulante, como ellos dicen) del tren de alta velocidad. El trabajo tenía todo lo que el quería: acorde con su formación, siempre le habían gustado el ferrocarril y los viajes, estaba razonablemente pagado... Y últimamente le habían mandado mensajes de los responsables de personal del tren. Pero aún no le habían cogido, y además, cuando les había llamado a sus teléfonos de contacto se habían mostrado secos cuando no groseros. A pesar de todo, Fran creía que un trabajo con las características antes mencionadas, merecía hacer un esfuerzo.
-Voy a salir un poco estoy agobiado de estar aquí -dijo Fran.
-De acuerdo, no te necesito ahora -dijo Doña Marta.
Fran no podía dejar de pensar en lo del AVE mientras acudía a la tienda de DVDs y videojuegos de segunda mano de Atocha. Se disponía a encontrar allí alguna ganga que no pudiese dejar escapar, cuando vio salir a dos tripulantes del AVE precisamente. Una rubia monísima y... un pelocenicero con los dientes salidos y renegrido. Y viendo a este último engendro, la duda surgía, y era una puñalada en lo más hondo de su orgullo: ¿este mierda les vale y yo no? Buena presencia no me dirán que tiene, preparación dudosa, y no creo ni de Blas que sepa idiomas como yo. Fran incluso sintió sus instintos más bajos subir y estuvo tentado de darle de patadas. Ante algo así se fue a la tienda, y encontró Oblivion, un juegazo, a seis euros. Pero ni al pagarlo podía dejar de sentirse humillado viendo a ese engendro allí. Cuando lo contó, Doña Marta le preguntó:
-¿Perpo cómo sabes que era de allí?
- Llevaba el uniforme, mamá. Y la insignia.
- Bueno, míralo así. Si ése ha entrado, tú puedes.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

the-king-abandon dijo
Oblivion a seis euros un chollazo si señor. Curioso yo también tuve mi época de querer trabajar en algo relacionado con los trenes de alta velocidad.
Saludos!
12 Febrero 2010 | 01:23 PM