Un lugar para no volver.
-¡Por fin hemos llegado! ¡Ya veréis qué lugar! -Decía Julián al entrar en aquel casino.
-Ya puede serlo, porque has estado pesado, pesado con venir aquí -le respondió Nuestro hombre.
Ante la próxima partida del Grelos a Londres, el grupo había decidido hacerle una despedida a lo grande. Cada uno propuso el mejor sitio que conociese, y Julián llevaba varios días presumiendo de su suerte en el Black Jack en el casino. El Grelos accedió a ir allí, y entró con la ilusión pintada en la cara.
-Bueno, poned 30 euros cada uno. Nos los gastaremos y nos iremos.

Curiosamente Jaime, el más desahogado económicamente del grupo, fue el primero en quejarse de la cifra. Fran sin embargo creyó que la despedida del Grelos merecía cualquier dispendio, pero no le sedujo la idea. Sin embargo, observó con sorpresa que Julián logró ganar 110 euros.
-Dejadlo, vámonos -dijo.
Aquí intervino el Grelos:
-Juégatelos, que estás en racha.
La más elemental prudencia lo desaconsejaba totalmente, pero nadie se atrevió a negarle al Grelos su deseo. Y ese dinero se esfumó en un santiamén. Fran sintió ganas de collejear al Grelos, pero Julián intervino:
-Ya has visto que no es tan difícil, podemos recuperarlo.
Y en efecto, había visto Fran que tanto ganar como perder era más fácil de lo que imaginaba, por lo que no tuvo inconveniente. En media hora, ya habían recuperado 90 euros.
-Deberíamos irnos -dijo Fran-. Lo vamos a perder otra vez, y ya estoy hasta los mismísimos de este sitio.
-Espérate -intervino Marcelo-. Nos quedan 20 por recuperar y estamos en racha.
-Tío, si no nos vamos ya, vamos a estar penduleando entre ganar cada vez menos y perder cada vez más hasta quedarnos sin un duro.
-Tú quédate.
4 horas se alargó aquello. El saldo fue pasando de -20, +75, -25,+50... Al final, Julián dijo:
-Vámonos, no nos queda un duro de lo que habíamos puesto.
-¡Viva el casino! -dijo Fran visiblemente enfadado.
-Lo peor -añadió Julián-, es que se me ha hecho larguísimo.
-Eso, encima ha sido agonizante.
-Y todo lleno de viejos jubilados, horteras, putas -añadió el Grelos.
-Coño, yo me lo he pasado bien otras veces.
-Pues pásalo bien sin meterme a mí -le dijo Fran




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
