El robo de lo más sagrado.
-¡Mierrrrrrrrrrrrrrrda! ¡No hay derecho a esto! -gritó Fran probando aquel cocido.
-¿Qué pasa, Fran? -preguntó Doña Marta Palacios.
-Este cocido es lo puto peor que he probado jamás.
-Bueno, a veces la comida es mala.
-Puede haber una comida mala, pero de lo que más me jode en el mundo es cuando, como ahora, la comida es buena, pero la han guisado mal y se la han cargado. Esto merecería estar penado por la ley.
-Hombre, no hay que exagerar.
-¿Exagerar? ¿Recuerdas los que Vázquez, el dibujante llamaba "los otros ladrones"? Gente que robaba cosas como tu sitio favorito si va a tu casa, el ver una película que te guste... ¿Hay un robo peor que quitarte el momento de placer de llegar a casa y comer lo que más te apetecería?
-¡Qué obsesión tienes por la comida! Debe ser un trauma de cuando estuviste a dieta.
-Puede ser, pero estropear una comida buena es un crimen.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
