¡No, si a mí me da igual dónde comer!
-Juan, es tarde y mamá no llega. Tendremos que gestionar una comida.
-Tenemos dinero y tiempo, vamos fuera.
Así Fran y Juan Gordal dejaron el hogar, y se pasearon por una calle cercana llena de establecimientos de cocina.
-No vamos a comer de Burguer, Fran. Tenemos un restaurante árabe, un japonés y uno chino. Me da igual donde vayamos.
-La última vez me quedé con ganas de una sopa agria y picante. Vamos al chino.
-Bueno, si es lo que quieres... Me da igual.

Los dos hermanos se pusieron en marcha y se dirigieron al chino. Pero Fran notaba a Juan incómodo por alguna razón.
-¿No te gusta el chino?
-No, no. Me da igual.
-¿Qué vas a pedir?
-Pues es que arroz tres delicias, rollitos... No es lo que quiero.
-¿Vamos a otro sitio?
-No, si tú quieres vamos al chino.
Pero Fran notaba que su hermano seguía incómodo.
-¿No te gusta el trato de los chinos?
-¡Qué va, si son muy amables!
-Y dinero tenemos...

-No te preocupes, vamos al chino -dijo Juan en el tono de quien oculta una disconformidad muy profunda
-Ya hemos llegado -dijo Fran con el pomo de la puerta en la mano.
Y aquí Juan estalló:
-Mira, te lo voy a deciir de una vez: ir a comer al chino es de subnormales. Si se sale de casa, no se va a un chino, porque es de retrasado. Te comportas como un mongolo imbécil. Me obligas a comer lo más típico. Yo no he salido de casa para eso -dijo con las venas del cuello hinchadas y con tales gritos que toda la calle les miraba.
-¡Ay, la leche! -dijo Fran-. ¡Pero si todo el camino te he ido preguntando si te convencía, si era lo que querías...!
-No, no has hecho eso. Como el mongolo de mierda que eres has dado saltitos diciendo que querías una sopa agria y picante...
-Bueno, ¿vamos a comer a donde los moros?

-¡Ahora, un cuarto de hora después! ¡Mira que desde el principio he dicho no vamos al Burguer! ¡Vamos a comer bien! ¡Y tú propones la subnormalidad de ir a comer al sitio más típico!
-Oye, esas descalificaciones porque no te guste el sitio de comer sobran.
-¡No, no sobran porque eres como un retrasado de mierrrrrrrrrrrrrrrda! No es que el sitio no me guste, es que no se va a comer al chino.
-Bueno, mira, vamos al moro. Pero después de todo el camino salir con esto... Y no me digas que nunca se come en el chino, cuando lo hemos hecho varias veces. Eres un demente, y un prepotente de mierda.
-No, no soy un prepotente. Cuando yo propongo las cosas es porque tienen sentido. Cuando lo haces tú no lo tienen.
-¿Y eso que has dicho no es una idea prepotente?
-Mira, a ver si los moros nos dan de comer, porque tu subnormalidad me harta.
Una vez que tomaron un asado marroquí y ensaladas con varias especias, Juan se calmó. Pero Fran volvió a quedarse asombrado de los bruscos cambios de humor de su hermano.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
