Doña Marta y su moral.
Aquella noche, Doña marta Palacios estaba "experimentando" con el mando a distancia de la tele a ver si conocía ya todos los canales. En una ronda encontró en Neox, filial de Antena 3, Los Simpson. Y como ella también era seguidora, aunque no fanática de la popular familia, se puso a verla.
-¡Qué gracioso, es Bart bebiendo cerveza!
-Primero, que el padre es Homer, segundo que no veo que gracia tiene eso, cuando beber cerveza es algo muy normal, y que Homer hace en todos los capítulos. No entiendo por que eso te hace gracia, mamá -dijo Fran.
-Son muy graciosos, hacen de todo.
Como queriendo darle la razón a Doña Marta, a continuación Homer y Marge se iban a un motel a hacer uso del matrimonio. Era el episodio de la sexta temporada "El abuelo contra la impotencia sexual".
-¡Qué horror! -exclamó Doña Marta-. Eso es indigno de Los Simpson.
-Mamá, Los Simpson han hecho humor de todas clases, también han dado algún chiste verde, no es para ponerse así.
-¡Es impropio de ellos! -gritó la madre con la cara encendida y las venas del cuello hinchadas-. ¡Con tantos niños como lo ven!
Fran quedó asombrado, y recordó la diferencia generacional con su madre y su moral de otro tiempo.
-Mamá, hoy no hay humor más blanco que el de Los Simpson. A los niños también les hacen gracia los chistes verdes. Además, en realidad están pensados para todos los públicos. Y no es que hayan sido muy explícitos con el sexo de Homer y Marge.
-¡Yo nunca les había visto hacer eso! ¡Me sigue gustando la serie pero escribiría por esto a la productora!
-Eso, que Matt Groening dice que les divierte después de cada capítulo hacer apuestas a ver quién se siente ofendido y por qué.
-Pues yo me siento ofendida porque lo bueno de Los Simpson es su defensa de la familia, sus valores, la simpatía de sus personajes...
En aquel momento acababa el capítulo, y Homer abrazaba cordialmente al abuelo Abraham J. Simpson.
-Bueno, madre, ahí está lo que te gusta. Y con un poco de suerte, sale Bart con el monopatín, que sorprendentemente sí te hace gracia.
-Claro, si han demostrado ser geniales. No tienen por qué recurrir a eso -concluyó Doña Marta.



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
