Carolina, Diez y el agua.
Diez se puso a ladrar coincidiendo con la llamada de Carolina Gordal. Fran intentó hacerle callar sin conseguirlo. Entonces Doña Marta le dijo:
-Pregunta Cárol que si tiene agua.
-¡Qué pesada con eso! Dile que sí, que la tiene.
-Que dice que no le damos nunca agua.
-Coño, pues explícale que este animal ha aprendido a pedir agua.
Lo cierto es que Diez, hacía un gesto muy curioso: cuando quería agua, golpeaba con una pata el cuenco vacío y se quedaba a la espera. Pero carolina se negaba a crerlo. No obstante, al día siguiente lo vio con sus propios ojos.
-¿Ves cómo no le falta nunca?
-¡Cómo que no, si el pobre hatenido que aprender a perdirlo! No le dais nunca.
-Pues sírvele tú, que vienes unavez cada quince días y te pones a exigir.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
