Hostias fuera del boxeo. Hoy, las sutiles diferencias.
-¿Te has enterado de lo de los ingleses, Juan? -dijo Fran cuando vio a su hermano mirando en el ordenador los resultados de las artes marciales mixtas.
-Sí, que burros, poniendo a pelearse a dos críos de ocho años.
-Gilipolleces como esas son las que hacen que los deportes de contacto y us aficionados tengamos mala fama.
-Sí, porque la gente parece no entender, o no querer entender que luchar según unas normas, con unas condiciones, es una forma sana de medir la fuerza y competir. Pero estas estupideces de poner críos, de peleas guarras, son una barbaridad.
-Y además así se da pábulo a que lo imiten en el recreo, a que se vuelvan más violentos.. Es un deporte de adultos.
-Pero desde que yo boxeaba a los dieciséis años ha habido siempre quien defiende a ultranza cualquier forma de hostias, y quien abomina de ellas sin término medio. Hay que dejar claro qu competir con normas no es lo mismo que las peleas bajunas y callejeras.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
