Se lo diremos a todo el mundo.
-Joder, no ha estado mal la tarde -dijo Fran cuando volvía con Juan Gordal por la Calle Atocha tras una noche de cervezas.
-Pero a mí me gustaría cenar algo, un kebab, un menú del chino, una hamburguesa...
-Pues en la esquina de Kapital hay un Mc Donalds.
-Sí, es verdad, pero...
En este punto algo llamó la atención del mayor de los hermanos. En la misma acera que el Mc Donalds, una especie de hamburguesería, pero más casera, anunciaba comida rápida a muy buen precio. En concreto llamó la atención de Juan una oferta de hamburguesa, mas patatas y caña a tres euros con veinte.
-Joder, vamos a conocerla -dijo.
-Sí, a ver si la hamburguesa es buena. Desde luego para ahora, cuando volvemos y queremos tomar algo, situación muy habitual ya salimos del paso.
Pero es que no era sólo salir del paso. Aquella hamburguesa se notaba mucho menos industrial que cualquiera del Mc Donalds, y era jugosa y buena.
-Oye -dijo Juan al camarero-, nos ha encantado, vamos a recomendar el sitio a todo el mundo.
-Pues nuestra pizza también es buena -dijo éste.
-Volveremos otro día a probarla -sentenció Fran-, pero como ha dicho mi hermano diremos a todo el mundo que en Atocha, un poco más arriba del Mc Donalds, y al lado de un Kebab, existe esta maravilla.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
