La peor obra maestra que he leído.
-¡La Virgen!Conseguí acabármelo -dijo Fran al cerrar la última página de El Eternauta de Héctor Oesterheld-. Creo que es el el tebeo más aburrido y más pesado de leer que he visto.
-Pues está considerado una obra maestra de los argentinos -le dijo Juan.
-¿En un pais donde han hecho cómic Brecchia, Hugo Pratt, etc?
-Sí, a mí también me parece increíble. Igual se debe a que era lo mejor que se podía hacer en ese formato de los años 50. Y está reproducido igual, con los cortes y anuncios de las revistas donde aparecía.
-Eso querría decir que está superado. La temporalidad es en mi opinión el mayor signo de que algo no es una obra maestra.
-Pero habla muy bien de las relaciones humanas, de los sentimientos en la guerra...
-Pues mira, Juan. Para eso no es necesario aburrir a las ovejas. Lo siento por Oesterheld, que tan valiente fue ante la dictadura argentina, y lo pagó con su desaparición, pero eso, digan lo que digan es un LADRILLO en mayúsculas.
-Entonces la segunda parte que han sacado ahora ni la miramos, ¿No?
-Yo al menos no. Me acojona ver cómo puede ser una segunda parte años después de esa basura. Lo siento por los argentinos, pero su obra maestra es una castaña



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
