No se acaba
-Bueno, ya se han pasado las fiestas -dijo Fran-. Ahora otra vez a comer ligerito y reponerse.
-Bueno -añadió Doña marta Palacios-, nos queda una langosta congelada y vamos a comérnosla hoy.
Junto con ella, claro, hubo que gastar un botecito de mayonesa y salsa rosa de las navidades A la noche será distinto, pensó Fran.
-¿Queréis un poco de morteruelo? Lo trajo alvarito y se va a estropear -dijo Doña Marta.
Al día siguiente , Doña Marta salió a hacer la compra, con la idea de traer verdura y algo ligero, pero en la pollería la dependienta le dio una caja de dulces navideños de su pueblo.
-Habrá que consumirla
Por la noche, Doña Marta recibió un regalo de la Tía Maria cristina, embutidos de la mancha de marido.
-Está visto que vamos a tener más comilonas en tiempo normal que en fiestas -sentenció Fran viendo como su plan de adelgazamiento se iba por el retrete.





Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
