Los perros pueden hablar
-¿Ya te has vuelto a olvidar a Diez? -regañó juan a nuestro héroe cuando le vio volver sin él.
-Es verdad, se ha quedado atado a la puerta de los chinos. Voy a por él.
No era la primera vez que esto ocurría, pero es que el perro, tan pequeño que uno no lo nota, y que no armaba el menor ruido era fácilmente olvidable cuando uno veía cargado con una bolsa. En todo caso, en dos minutos, Fran bajó a la calle y lo recuperó. Pero eso no le libró de la bronca de Juan:
-¿Por qué esto sólo te pasa a ti? Yo nunca lo he olvidado.
-Porque no lo has llevado nunca a la compra , cabrón. Además, Trece o Coll hubiesen llamado en ese caso. Este no.
-¡No querrás que te llame un perro!
En esto, Diez empezó a dar con su pata en el bebedero vacío, y Fran le sirvió bebida.
-¿Ves cómo sí se hacen entender?
-Pues eso te deja en peor lugar aún, cerdo -dijo juan y durante las dos horas siguientes, fran no se lo pudo sacar de encima.






Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos

licemar dijo
Je je je... ya lo creo que hablan... sin palabras, pero se hacen entender que no veas. El mío, cuando staba vacío, le iba dando patadas al cuenco del agua hasta que me lo ponía delante. Daba igual en qué habitación de la casa estuviese.
Ja ja ja... Luis necesita la correa, pero no para que no se le escape el perro, si no, para no dejárselo por ahí. Menudo despiste.
Besitos y feliz semana
16 Enero 2012 | 04:36 PM