La gracia bimensual
-¡Ay, hijos! ¡Qué horror! ¿Sabéis lo que me ha pasado? -preguntó Doña Marta Palacios.
-Has robado o perdido la cartera -respondió Fran monótonamente.
-Cada dos meses la misma historia -remató Juan.
-Bueno, yo sólo sé que la he perdido, no digo que...
-Pero mamá, pierdes seis carteras al año y anulas consecuentemente otras tantas tarjetas bancarias.
-¡Encima bronca! ¿Creéis que a mí me gusta?Ya he anulado la tarjeta y...
En este momento alguien llamó al telefonillo y preguntó por Doña Marta. Esta bajó, y al volver dijo que un quinceañero le traía de vuelta su cartera, con todos los documentos, dinero, etc. Una vez más, alguien amable arreglaba esta situación.
-Pues ya ves la gracia -dijo Juan-. La tarjeta anulada para nada, y si yo fuese del banco me preguntaría qué hace esa señora con mis tarjetas.
-Bueno, a mí tampoco me hace gracia, no me lo digas más.
-Pues ponle remedio.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
