¿Merece ser salvado?
Aquel día, Fran y Carolina, que había venido de visita estaban viendo un documental sobre el mayor saurio de la tierra, el dragón de Komodo. Este animal parece un dinosaurio vivo, habita las selvas de la isla indonesia que le da nombre, y está amenazado de extinción. El documental explicaba los esfuerzos de varios naturalistas europeos y zoos de todo el mundo por salvarlo.
-¡Cuantos esfuerzos! -dijo Carolina-. Y ese bicho es horrible. No creo que merezca salvarse.
-Hombre Cárol. Es necesario en su ecosistema, como cazador de ciervos, cabras y otros animales que si no se extenderían demasiado.
-¿Que eso caza ciervos? ¿Cómo puede hacerlo?
El narrador del documental lo explicó: su saliva tiene tal cantidad de bacterias que cualquier animal que muerda coge una infección fatal, y en pocos días el olor de carne podrida lo guía a su presa.
-Es literalmente infecto -dijo Carol.
-Bueno hombre. Pero hay que salvarlo.
A continuación se vio cómo el ejemplar de aquel zoo se revolvía contra sus cuidadores a mordiscos y latigazos de su cola, y cómo después, por las dichas bacterias, este tenía que ponerse varias vacunas. Pareció calmarse cuando le metieron con la hembra. Pero la pretendida consorte era un macho, y eso provocó que tuviesen una pelea en la que uno de los ejemplares perdió dos dedos.

-¿Y por qué están en extinció? -preguntó Cárol.
El documental lo explicó: Había muchas causas, pero la principal es que los nativos de la isla no lo quieren, pues provoca pérdidas en las granjas. Llegado a este punto Fran tuvo que admitirlo:
-No dudo que sea necesario en donde vive, pero es feo, infecto, ataca a los humanos, destruye granjas... Es un bicho que tiene todas las costumbres desagradables.
-Bueno -dijo Cárol-, mira, parace que la hembra va a poner huevos.
Incluso aquí, en la reproducción, este animal era asqueroso: en la cría en climas templados, puede que los músculos de la cloaca de la hembra no se abran, por lo cual los huevos se le pueden pudrir dentro de su cuerpo e infectarse.
-Este bicho parece una broma de Dios, de la naturaleza, o de quien sea. Si intenta producir el animal más repugnante posible no lo haría mejor -dijo Cárol.
-Y encima hay que salvarlo -remató Fran.




Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
