Regreso a la infancia.
Bueno, pensó para sí Fran, a ver si lo he hecho bien. Y metió aquel pollo en el horno, despues de sazonarlo con avecrem, tomillo, aceite y limón. No era, pues una receta muy complicada, todo estaba en manos del horno.Pesó que hasta un niño de ocho años podía hacerlo. Al sacarlo y comprobar que estaba en su punto lo sirvió a la mesa normalmente, y comprobó por medio de su familia la certeza de tal pensamiento.. Carolina, que aquel día comía en casa fue la primera en hincarle el diente.
-¡Qué bueno está! ¿Qué has hecho?
-Sazonar y meter en el horno, nada más.
Posteriormente, Doña Marta Palacios lo probó y se adhirió a la opinión de su hija:
-¡Que listo es mi niño! ¿Cómo preparaste este pollo?
-Mamá, normalmente.
-Voy a darte un aplauso.
-Mamá, ya soy mayorcito.
Pero Juan Gordal faltaba por probar el plato.
-Fran este pollo está cojonudo. ¿Qué has hecho?
-¡Todo lo ha hecho el horno. Además,¿no eres tú el que suele echarlo todo por tierra en cuestiones de comida?
-Dadle un aplauso.
-Eso -dijo Fran-, y un bocata de Nocilla para la merienda, como cuando de crío me ataba los zapatos bien



Y realizador de ninguna. Era un fanático del manga y el anime
Y del oeste americano
Y basaba su vida en tres preceptos
